domingo, 25 de septiembre de 2016

GALDÓS EN LEGANÉS.

Puerta aún existente del que fuera Manicomio de Santa Isabel  de Leganés en el siglo XIX.

Benito Pérez Galdós estuvo en Leganés, cuando no éramos un equipo de primera, ni una ciudad de segunda con políticos de tercera, y ni siquiera le hemos dedicado una calle a tan ilustre visitante, lo máximo un colegio público. Porque si Max Estrella era la primera pluma de España en la ficción, Galdós siempre será nuestro mejor novelista.

Tampoco la puedo dar como cierta la visita, no tengo documentos, pero se llegó a decir que Galdós visitó Leganés por un motivo de inspiración o de información, allá por 1885 cuando estaba pergeñando el primer capítulo de su Fortunata y Jacinta (1887), y empezó a tener en mente a un personaje de ésta novela, Maximiliano Rubín, hombre enfermizo al que nuestro novelista canario define sus síntomas como locura de amor.

Sea como fuera, y respetando la opinión de los expertos galdosianos, una mañana otoñal don Benito entró en Leganés a conocer “El Manicomio de Santa Isabel” la visita no fue más allá de unas horas y un café en la actual Plaza de España, con  unas interrogaciones al  personal del Centro de Internamiento de enfermos psiquiátricos, apenas le dio la sombra en la actual calle del Sol, con una breve mirada silenciosa al edificio neomudejar  -que resistió a la amenaza de la piqueta de tanta tentativa urbanística-, Galdós no se llevó nada, quizás pensó sólo en una escena quijotesca que escribí en mi “Quijote en Polvoranca” ciento diez años después, con menor calidad obviamente.

Pocos autores han tratado el conflicto mental como Galdós, nadie socavó más en la mente humana como él lo hizo con sus personajes novelísticos. Nuestro escritor vería aquel ambiente pueblerino, aunque no caciquil, parecido a aquel donde transcurre su “Doña Perfecta” de 1876 acechando la muerte por amor o en el amor.

La visita a Leganés no le aportó nada a su obra,  a Ciempozuelos no debió de ir, porque el psiquiátrico de la localidad, en ese año lo estaban ultimando dos monjitas de la Orden Hermanas Hospitalarias que se encerraron con una loca, para su alivio divino sin medicación adecuada, creando uno de los mejores hospitales de esta especialidad.

Sea como sea Leganés hoy,  a pesar de tener la mejor poesía actual del Sur de Madrid,  siempre ha vivido de espaldas a la literatura, a pesar de nuestros concejales de éste área en diferentes legislaturas. Como pacientes pasajeros tuvimos en Leganés a Blas de Otero y a Leopoldo María Panero, y ahí acaba nuestra historia poética de primera.

Hoy, ULEG propone para la medalla de la Ciudad a nuestro querido poeta Santiago Gómez Valverde, y me alegro, es amigo y nuestro mejor poeta intimista.

Leganés es más de Rotondas de doce millones de Euros, de Fútbol de primera, de subvenciones millonarias, quizás Galdós al ver los militares del Cuartel de Guardias Walonas -que cambió de nombre, hoy convertido en Universidad- y los dementes externos e internos, salió huyendo de nuestra localidad, porque la escritora y condesa doña Emilia Pardo Bazán –su amante- aquél atardecer le esperaba en la Castellana con los brazos abiertos, y no tuvo tiempo para asomarse al mísero Butarque, que le hubiera inspirado más.

Y es que Galdós no recordó que, en Leganés teníamos varios héroes del 2 de Mayo de 1808, a pesar de haber escrito “Los Episodios Nacionales”

Galdós abandonó Leganés, como de Diputado abandonó el Congreso – dos veces- porque sin ser poeta, nuestro mejor novelista, sabía que en Leganés no debe de contarse como es, sino como deberían de ser, que es lo que diferencia a un historiador, y a un periodista de un poeta, es una cita muy usada, “el historiador cuenta como fueron las cosas, y el poeta escribe como deberían de ser”.

Hoy tenemos al Lega en primera, grandes equipos en todas las disciplinas y éxitos individuales, tenemos un coso “La Cubierta”, donde se estoquean toros de lidia, pero los grandes genios pasaron como una nube de verano.

JOSMAN.


sábado, 24 de septiembre de 2016

LOS OJOS DE DARÍO.

Foto: del periódico ABC

DE NIÑO FUI HUÉRFANO DE VERSOS, no escribían mís abuelos.
Y tras los ojos de una mujer, para mis pocos lectores, esta tarde escribiré de LOS OJOS VIVOS DE DARÍO, que hoy, al verme con sus ojos aguileños, pensaba para sí: ¿Y éste, dicen que es mi abuelo?
Son anécdotas, que allá por los años 50 del pasado siglo nadie me escribió a mi, quizás porque yo nunca fui el opio de mis abuelos.

Darío dentro de 60 años ni sabrá que le escribía de recién nacido, ¡que más da! yo, como Galdós en el Ateneo, soy hoy también un viejo chocho, que le decía a Emilia Pardo Bazán,* "¡Chocho viejo!" como amante despechado en su desamor. Habían sido amantes. -según sus cartas hechas públicas-

Mis versos, nadie los recordará, por ello, solo los escribo para mí, y morirán conmigo, ¿o no, Darío?

JOSMAN.

La presunta historia de amor en:
* http://www.abc.es/estilo/gente/20140621/abci-galdos-bazan-amor-201406201528.html

viernes, 23 de septiembre de 2016

LOS SUEÑOS DEL FARAÓN.

Biblioteca abandonada.
Foto de Lidu G. Gómez.

Leganés con 200.000 habitantes sigue siendo un pueblo manchego, en su idiosincrasia generalizada de sus gentes o ciudadanos, bastaría con que fuera una ciudad habitable, confortable y funcional, segura y limpia.


Con unos servicios adecuados y esas cuatro patas fundamentales, sanidad, educación, trabajo y servicios sociales, la cultura y el deporte son importantes, pero son un accesorio de los cuatro principales, como lo son los lugares de ocio en toda su extensión.
Un gobierno local tiene limitaciones en los cuatro citados, pero el Ayuntamiento nos representa ante las Instituciones y debe de insistir en representarnos y dar solución a los mismos, y como mínimo demostrar que lo hace.


Pero lo peor de todo es tener sueños de faraón, olvidando eso de confortable y funcional, añadiendo seguridad, y lanzarnos a realizar una rotonda de 12 millones de Euros junto a un parque tecnológico, donde difícilmente transitarán los vecinos en su generalidad, si a eso le añadimos los dos millones y medio a un campo municipal pero para el uso de una entidad deportiva que es una sociedad privada, y así, los sueños se alejan un poco de las necesidades reales.


Es legítimo y legal el tener sueños, pero con el dinero de pueblo sólo hay que buscar lo citado, confortabilidad, funcionalidad, seguridad y limpieza, la añadidura multimillonaria, es metafóricamente un sueño de grandeza no aconsejable en época de recesión o crisis permanente. Y eso no vale 12 millones, aunque nos llamen una ciudad de primera, una ciudad no es de primera por tener un equipo en primera división de fútbol, reconociendo su éxito deportivo, eso es el opio del pueblo, una ilusión colectiva, que no va más allá de un alcalde con bufanda en el mes de Junio por agradar a la afición en un día de euforia que nos alegro a todos.


Una ciudad, incluso de segunda, pone en funcionamiento una Biblioteca Fantasmal y no le hurta a la ciudadanía una piscina familiar como La Solagua que solo necesitaba una modificación como el Código Civil que se actualiza y es del siglo XIX.


Podríamos escribir mil cosas, para despertar al faraón de sus sueños, pero los despertares deben de ser como ese goteo eterno del Butarque, mínimo fluir, pero diario, los torrentes no son adecuados, son tormentosos, cuando se habla o se escribe de las necesidades primarias, y no de antojos egipcios en este pepino manchego.

JOSMAN.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA SONRISA DE DARÍO.

A Darío, mi nieto.

No hay nada que me atormente más que, el no saber por qué llora un recién nacido,al tiempo que, nada me hace meditar más, que la sonrisa durmiente de un bebé, que solo debe encerrar un instinto.


Quizás ni la ciencia sepa
el por qué sonríe un niño
durmiendo plácidamente
con tan sólo un mes cumplido.
Si tiene su mente blanca,
sus anaqueles vacíos,
donde no caben recuerdos,
sólo se mece en instintos
del alimento materno
a mi arrullo primerizo, 
y los brazos de su padre
tras el baño, tenue y tibio.
Quizás la ciencia no sepa
por qué sonríe Darío
y un millón de niños más
cuando son recién nacidos.

¡El misterio de la vida,
ni se sabe, ni está escrito,
el placer de la inocencia
tiene ese gesto bendito!


JOSMAN.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

EL ALCALDE TXISTULERO.


Los gastos de representación son legales, pero son un agujero negro o un cajón de sastre, pero el pueblo acaba bautizando al que hace uso de ellos.


Le llaman en Leganés
“el alcalde txistulero”
Dicen que llena su andorga
con el dinero del pueblo,
es la representación,
gastos por alimento,
comida protocolaria
a cargo del presupuesto.
Aunque siempre el poeta,
educado en sus versos
al final del romancillo
le diga que:¡Buen provecho!


JOSMAN.