viernes, 31 de agosto de 2007

DEMOCRACIA, DIGNIDAD Y RESPETO.

Sr. Mesquida, lo mismo que cuando los inmigrantes legales cruzan la mar en patera, hay ocasiones en que, los poetas nos vemos obligados a escribir aquello que decían nuestros abuelos: “La necesidad obliga a escribir lo que la Ley no permite”

¿Por qué acosan a los guardias
algunos mandos que tenemos,
por qué los dejas Mesquida
devorarnos y sin freno
ese deber de servir
a la sociedad, al pueblo,
y nos lanzan a la angustia,
y sin conciliar el sueño
nos vuelven zombis andantes,
marionetas de convento?
Hasta que el psiquiatra dice:
¡estoy viendo a un hombre muerto!


Tenemos tantos suicidios,
que a veces parece el Cuerpo
una angustia permanente
que nos devora por dentro
y nos hunde y nos deprime,
nos hace caer enfermos
y nos impide ser hombres
porque dejamos de serlo.

Ayer sable de Guipúzcoa,
anteayer de Toledo,
y hay quien lo consiente:
¡Corazones de cemento!

Ayer ví llorar a un guardia
y, el poeta que yo llevo
no le supo dar respuesta,
no le supe dar consuelo,
solo pude dedicarle
cuanto escribo en estos versos,
donde toda su asonancia
cae flotando en mares muertos.

¿Qué tenemos que escribir
para cambiar reglamentos
y amansar algunas fieras
que se creen los dueños nuestros
porque llevan una estrella
o un galón de terciopelo?

¿Qué tenemos que escribir?
¿otra Biblia en el desierto,
o subir al Sinaí
para decirle al Dios nuestro
que escriba en tablas de piedra
con moderno fundamento
una nueva normativa,
en donde se escriba a fuego:
que existe la democracia
la dignidad y el respeto.


Leganés, 17 de agosto de 2007


José Manuel García García (JOSMAN)
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