lunes, 1 de septiembre de 2008

CANDIDATOS EN EL INFIERNO.

Los ciudadanos ahítos de realidades leganenses vomitivas, nos embullimos en sueños mitológicos, donde los políticos de diversos partidos o ideales se nos representan de modo fantasmal y ésta noche de pesadilla butarqueña he descendido con ellos como el Odiseo de Homero, al reino de Hades, donde tras las brumas y las sombras, tienen una segunda vida los muertos. Dolorosa imagen la de ver a Montoya y a Josman en una misma lista electoral, como candidatos a regir los destinos municipales del Averno (la ciudad de los muertos).
Que nadie se asuste, pero dentro de 50 años, Montoya y este poeta amateur, bajaremos al mundo de las sombras y gobernaremos la municipalidad del infierno, eso indican mis sueños mitológicos, y es que, como todo en el universo, la vida nos separa y la muerte nos unirá.

Pero Montoya y yo, llegaremos desde nuestros despachos del averno a decir lo que Aquiles: “¡Mejor quisiera ser guardián de bueyes y vivir sirviendo a un pobre labrador sin recursos que reinar sobre los muertos, sobre este pueblo sin vida!...”

En la pesadilla, más propia, por lunática, del psiquiátrico de Santa Isabel que, de un hogar leganense, aparecen los espíritus del Diputado Simancas y del ex-Consejero Lamela. Tras éstas presencias, tomamos la firme resolución de decretar poner como cargos de confianza a Rafa Simancas para administrar las tibias, y a Lamela, como fogonero incansable del eterno fuego del infierno. Pérez Ráez, sería nombrado aedo, para alegrarnos con sus cantos el café de la sobremesa, cantos de aire libre sin museo, sin acero corten, sólo azufre satánico por perdurable arte.

Y sin tener yo el ánimo de aspirar a ser un intelectual de la localidad, reflexionemos sobre los versos que vienen a continuación, que empiezan a dejar de ser ripios, como decía el espadachín de Montoya.


Y cuando en el averno inmenso donde reina ardiente Hades,
nos presentemos Montoya y yo a comicios sepulcrales,
¿hallaremos el cemento, el terreno fanganoso?
¿el osario chamusqueante? ¡Ay, la ciudad de los muertos
que también tiene su arte! Las catacumbas de Roma,
la Isla de Perejil, y la bruma oceánica,
donde el espíritu sufriente del inmigrante caído
ha de votarnos Montoya en las urnas cadavéricas,
con el moho inyectado tras el salitre espumoso.

Y como cargo de confianza, de contador de tibias,
con sueldo de crisantemo le pondremos a Simancas,
y a Lamela fogonero, atizando llameante
el fuego perenne de los infiernos.

Leganés, 23 de agosto de 2008


JOSMAN

miércoles, 20 de agosto de 2008

EL ESPADACHÍN DE MONTOYA.

Tras un artículo mío sobre las casetas del ferial, de fecha 13 del actual, en el Foro de ULEG, resulta qué, no se si por encargo del Sr. Montoya, o de modo propio, un adlátere de él, arremete contra mí, diciendo que no soy un intelectual, y que sólo escribo para cuatro, para así alimentar mis frustraciones, dice que me tienen por lastima en mi Colectivo Literario, cuando fui yo quién lo creó junto a Jesús Hernández Brotóns, en la misma sede del Ateneo 1º de Mayo, allá por el año 1.981, dice también que, jamás he estado en una caseta, y que jamás he colocado un cartel y que jamás he estado en una lucha reivindicativa, cuando estuve el la lucha por tener un hospital y hasta para que no lo privaticen… y cientos de luchas más. En fin, que reparto a diestro y siniestro amparándome en una libertad de expresión. Montoya ha mandado presumiblemente o presuntamente a contestarme a un plumilla de 3ª división, con sueldo de 1ª en la administración local. Un espadachín que no motiva lo que escribe contra mí, dicen que después de 30 años, las asociaciones vecinales me soportan cuando soy el único junto a otra ilustra dama de las letras leganenses, que equivocados o no, hemos opinado de la vida ciudadana durante 30 años. Mire Sr. Montoya, voy a empezar a escribir más seriamente, y le voy a aconsejar, usted comete el error de Carlos IV, teniendo a Manuel Godoy como favorito, sí aquél que llamaban el “Príncipe de la paz” y termino metiendo a España a los franceses, lo malo de los validos y favoritos es que acaban mandando más que el rey-alcalde y debemos recordar a pesar de los diferentes tiempos al Conde Duque de Olivares. Su espadachín Sr. Montoya, me ha leído solo el último año y desconoce mi biografía, mi ex -profesión y mis andanzas políticas en algunas cocinas, ya que por ella no podía salir al restaurante a servir.Nunca me habrán escuchado decir que soy un intelectual (aunque si cultivo las letras) diariamente.Su espadachín desconoce mis cargos asociativos, donde en mis ruedas de prensa, sin desayuno- acuden periodistas de ámbito nacional, y que tengo despacho compartido en la UGT de la Avenida de América, 25, 6ª Planta, en fin que lo que yo hago, trabajo, lucho, este pobre espadachín suyo lo desconoce, tan sólo sabe que, me enfado con mis compañeros de Colectivo cuando los actos duran más de hora y media o empieza diez minutos después de lo anunciado, pero no se preocupen yo no volveré a subir a un escenario en Leganés.Su espadachín Sr. Montoya, me escribe críticas sin poner su nombre bajo el pie de ellas,Porque tiene algo que perder, será su elevado sueldo… En fin habrá que subir el listón de la crítica y en vez de ripios como él dice, y empezaremos con una poesía libre y más enmascarada, para darle un tinte más erudito, su espadachín Sr. Montoya ataca como aquellos que hacían emboscadas a Quevedo en el actual “Pasaje de San Ginés” encapuchado y nocturnamente y anónimamente, sin firmar, sin dar la cara, muy dado a la época de Esquilache.En fin Sr. Montoya, hoy seré breve, pero mañana dejaremos los ripios para entrar en una poesía homérica, para contar sus hazañas, aunque usted no es como Ulises y no se merece una “Odisea”Y dígale a su espadachín que yo no cobro por lo que hago, ni siquiera en mi despacho ya citado, y que desconoce que yo guiso algunos de los cocidos que ustedes estudian, ¡pobrecillo! Yo no soy un intelectual, jamás lo diría siempre digo que soy un seminarista-picoleto y poeta amateur.
Pero ahora sí Sr. Montoya vamos a escribir en serio, y empezaremos a decir que usted, tiene, mucho que aprender de “Temis” que significa «ley de la naturaleza» más que «autoridad humana») Y le recuerdo a usted y a su espadachín de pluma aún más torpe que la mía, que su problema Sr. Montoya, es que como Penélope, tiene muchos pretendientes a su alrededor y sabe que hacían los pretendientes de Penélope, comerse los bueyes, los corderos y hasta algún pequeño tesoro de Ulises- ausente- que regresó un mañana electoral y acabó con todos incluido los espadachines.
Leganés, 16 de agosto de 2008
José Manuel García García (JOSMAN)

miércoles, 9 de abril de 2008

LAS CORBATAS DEL ALCALDE Y LA COPLA.

Todos sabemos que una corbata no compra una voluntad, pero hay ocasiones en que despierta a los hombres de su indecisión. ¿Verdad, Rafael?

Cuando un poeta decide escribir 208 artículos de opinión sobre un político y su política, duda, y se pregunta si existirán 208 actos que merezcan la pena retratar con la palabra escrita. Y sin embargo, nos basta con abrir los ojos, caminar por la ciudad, hablar con los vecinos, informarse y de pronto te das cuenta que, como decía Joaquín Sabina “sobran los motivos” sobran 208, sobran hasta mil.
Nuestro alcalde el pasado mes de diciembre, cogía 5.157 euros, (presumiblemente de sus gastos de representación) y obsequiaba a los vecinos masculinos de la llamada 3ª edad con una corbata.
También en la comida del partido (PS) navideña, obsequió con las mismas corbatas a gente de partido, algunos de ellos cargos de confianza y ediles, ¡los pobres ganan tan poco! y a las mujeres socialistas una lamparita de esas de luz a media penumbra, muy romántica.

Durante toda mi ya larga vida, siempre he escuchado esa frase de “El que regala bien vende si el obsequiado lo entiende” ¿qué vendía regalando el alcalde? ¿Qué debía de entender el anciano a 3 meses de unas elecciones? Estas interrogantes tienen su contestación en la calle, en los bares, en las tertulias literarias y hasta en los juncos del Butarque, de los que digo en mi poesía que tienen los pies de agua.
Ahora, y no es de extrañar, los ancianos llaman a nuestro alcalde irónicamente, Papá Noel, Santa Claus, y el del camello, el rey Baltasar, esto último, dicen los que no son de su cuerda, que es por su futuro negro.

Una corbata hace más elegante al hombre dicen, pero también puede estrangularlo. Y estrangulados están algunos con sus pensiones mínimas. ¿Verdad?
Leganés con esa ley de grandes ciudades, sigue siendo un pueblo manchego y pepinero, Leganés debe leer “España invertebrada” de Ortega, para entenderse ella misma después de 88 años.
Sí, 208 artículos y 208 coplas “montoyanianas”, coplas simples, como simples son los regalos del regidor:

No sé lo que tiene Rafa/ este pueblo pepinero/ que se compran voluntades/ con corbatas de dos euros. / Te llaman Papá Noe, / Santa Claus y el del camello: / el rey mago Baltasar, / por tu futuro tan negro. / Que venga la Navidad/ que venga pronto, muy presto, / y este años calcetines/ y un estuche de pañuelos, /porque en la tercera edad, /catarrillos muy diversos/ mucosidad de diciembre/ ancianidad de año nuevo…

Casi lo dijo Machado: “Corbata a corbata y verso a verso” Se hace camino al andar, pero difícilmente con solo regalar.
Mientras, en Leganés siempre habrá una pluma libre, para escribir que la palabra escrita no se rinde (Galdós)

Leganés, 9 de abril de 2008

José Manuel García García (JOSMAN)

sábado, 5 de abril de 2008

EL CIELO INALCANZABLE DE LOS GUARDIAS CIVILES.

A veces imagina uno a dos guardias civiles, queriendo alcanzar el cielo, que no es otra cosa que, la libertad y la luz para un futuro mejor, las leyes aprobadas no nos satisfacen a la inmensa mayoría, Zapatero tuvo la oportunidad de hacernos la vida profesional más digna y en ocasiones la particular, porque lo laboral incide en la mente del guardia civil y por ende en el conjunto de su vida
Leed las dos leyes, los poetas podemos hacer hipérboles en nuestros versos, pero no están estas exageraciones lejos de la realidad que nos impuso Zapatero, López Garrido y Antonio Hernando.
Yo seguiré escribiendo contra ellas siempre, porque se que no viviré para ver su modificación tan necesaria.

Dos Guardias Civiles suben
queriendo alcanzar el cielo
y cuando casi lo alcanzan
se lo arranca Zapatero
justo en la cumbre del monte
de la libertad de un tiempo.
Zapatero nos lo quita
con las leyes más injustas
que ha aprobado un parlamento.

Se sientan a meditar
llenos de hielo ante el fuego:
La balanza de deberes
y la escasez de derechos
y una disciplina arcaica
más propia de aquellos tiempos
en que había un General
con la autocracia de acero.
En su mesa de despacho
sangre rojiza de cuero…
que tras ganar una guerra
nos dio la paz del infierno
(cuarenta años y un día
sin aguinaldos ni cuentos)

Y estos dos Guardias Civiles
memoria viva del tempo,
buscan luz y libertad
y sólo hallan cemento
bajo sus botas cansadas
sobre el charol del sombrero
del que sólo desterraron
la huella del barbuquejo
que les impedía hablar
y sentirse más despiertos.
¡Devuélvenos la esperanza,
danos la luz Zapatero,
deja que los guardias rocen
ese cielo de sus sueños!

Leganés, 3 de abril de 2008


José Manuel García García (JOSMAN)

martes, 15 de enero de 2008

EL ARROYO DE LA VEGA

EL ARROYO DE LA VEGA.

Muy de tarde en tarde, hay noches que, me viene a la memoria aquellos años de mi adolescencia en Valdilecha, junto al lento discurrir del Arroyo de la Vega, allí, elaboré todas las quimeras nutrientes de mi existencia.

El Valle verde y, más verde la vega,
mi adolescencia abierta a todos los sentires
esponjeaba cada planta, cada aroma,
el canto de las aves, y cada meandro
del arroyo, permanentemente escoltado
por los álamos de su ribera,
que es el retrato más vivo de las dos Castillas.

Valdilecha acunó mi niñez
Con el bálsamo de las buenas gentes,
Allí descubrí y aprendí la pausa
siesteada del hortelano agostando,
mientras la mata del tomate
o la del calabacín se extendían
como el beso de un recién enamorado.
También subí a la higuera,
no para recoger su fruto, sino para descubrir
la desnudez de los primeros muslos femeninos
que trepaban sobre mi invitadores.

Cuantas veces en el camino angosto
que busca el alto cerro, vi abrirse
las granadas provocadoras, que invitaban
a extender la mano para el hurto
inocente, cuando hasta los pastores duermen.

Siesteaba Valdilecha, mientras yo, correcaminos,
abría la boca, los ojos, los oídos,
silbando al cálido viento que impregnaba
cada rincón del valle que me acogía

En la alcoholea, el olor a espliego
recién segado me embriaga
y me eleva a los riscos
con dos zancadas sin cansancio.

El Arroyo de la Vega
Tenía una parcela de fresca hierba,
con el trébol salpicado y soñador,
aquél lugar era el claustro, o más,
era la vulva que engranaba creando
la luz necesaria de todas mis quimeras,
porque un sueño, o una imaginación oscura
cae en el vacío de la nada más absoluta.

Tras los primeros muslos femeninos de la higuera,
se me abrieron a los ojos los pechos virginales,
los primeros besos en una oliva perdida
que brotó silvestre en una cuneta polvorienta
en la recta de una carretera de posguerra.

Aprendí con mis primas
cuanto amor siembre y recoge la familia.

Y cada mañana y cada tarde,
acudía a la cita del arroyo,
y sin saber que puede existir
un trébol de cuatro hojas,
tumbado sobre la hierba verde,
fresca y verde, verde y fresca,
durante horas vi correr la cristalina
y repetitiva agua
que llegando se alejaba.

Y hoy, después de ocho lustros
por qué repetí
hasta la locura más insana
un nombre de mujer
que traía y llevaba el agua:
¡Vitoria, Vitoria, Vitoria!
Hasta hacerme hombre, blanca nata…

Leganés, 14 de enero de 2008

JOSMAN