
En ocasiones se pregunta uno, ¿que todos los políticos no son iguales?, pero reflexionando en profundidad, llegas a la conclusión de que, como las aves, unos son vencejos negros y otros gaviotas ciegas. Mal presagio para acudir a las urnas.
Y se caerán las hojas
y se talarán los árboles,
quedando como Solagua
todo lujo y opulencia.
Será un otoño en mayo
cuando hagan las maletas,
las aves de ricos nidos,
como siempre, pasajeras.
Del Butarque a Polvoranca
malograron las cosechas,
Y el pueblo con su presbicia
vio tarde las cosas cerca.
¡Que se vaya, que se vayan,
que se levantó la niebla!
Galopa el pueblo a las urnas
con una nueva quiniela,
y en su galopar cansado
Soñará otra quimera.
Y otra vez, juego de aves
que nunca serán cigüeñas,
tan sólo vencejos negros,
o acaso, gaviotas ciegas.
Leganés, 5 de enero de 2010
JOSMAN.

