miércoles, 28 de enero de 2009

DE LO QUE SE VOTA A LO QUE SE DICE.

Raúl calle de IU, en Dleganés hacía unas declaraciones recientes, diciendo que, cuando el como 1º Teniente Alcalde se hace cargo de la alcaldía en funciones, se traslada en su Peugeot para resolver asuntos relacionados con la ciudad.
Pero cuantos estuvimos en el Pleno Municipal que aprobó la adquisición del vehículo del alcalde le vimos votar SÍ, a dicha propuesta.

Una vez más vemos que, difícilmente en asuntos de esta naturaleza, de opulencia desmedida, una cosa es lo que se dice y otra lo que se vota, por aquello de la disciplina de partido y/o acuerdos de gobierno.

Este hecho carece de importancia, pero es un ejemplo de lo que es la responsabilidad política en algunas decisiones de mayor calado en el mal gobierno del que forma parte.

No se equivocó en evangelista en aquello de:”Por sus obras los conoceréis” por sus obras, sus esculturas, por… tantas cosas que escribimos y vemos a diario, cosas que agrandan la ciudad pero la deshumanizan: La ciudad “grande ande o no ande” como los burros.
Algunos ex regidores de Leganés como Pérez Ráez nos han dejado huellas eternas de desastres políticos, que nuevamente nos encontramos ante los ojos día a día, y eso, le hace esclavo de su pasado y de su historia y los ciudadanos nos encontramos que somos nuevos quijotes buscando su razón y hallando la sinrazón de la que escribió Cervantes.

Todo cuanto acontece en la ciudad de actividad pública lleva el sello de Raúl Calle, por ser socio de gobierno del Sr. Montoya, claro que hay alguna cosa positiva la construcción de la Biblioteca Central en Leganés Norte, es un hecho aplaudible, pero también debemos criticar docenas de desatinos, que, repito, escribimos mes a mes.
Eduardo Cuenca y Ráez, nos metieron el acero corten hasta hacer vomitar nuestras conciencias, sin consultar con un Consejo Sectorial de Cultural inexistente por siempre, jamás.
Quien goza de las mieles y el trabajo de un gobierno aunque sea local, no debe de ignorar que se va a escribir su historia pública. Quevedo escribió la historia del Conde-Duque de Olivares y acabó en la cárcel, pero el Conde-Duque hoy es un personaje odiado por su historia.
Los poeta amateur estamos obligados a escribir la pequeña historia pública de los Ráez, Montoyas y Bragados, una historia que, aunque sea pepinera, se escribe como las crónicas taurinas, a toro pasado o devuelto al corral, pero lo peor es que hasta la fecha de hoy, vemos que las políticas de Ráez, Montoya y la Bragado, y por ende, la de Raúl Calle, tiene un mismo fin, el toro se le va degollado a los corrales arrastrado por unas mulillas campanilleras, en las que aún esforzándonos no encontramos la razón de la sinrazón de sus pésimas faenas.

Leganés 26 de enero de 2009
José Manuel García García (JOSMAN)

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