miércoles, 9 de abril de 2008

LAS CORBATAS DEL ALCALDE Y LA COPLA.

Todos sabemos que una corbata no compra una voluntad, pero hay ocasiones en que despierta a los hombres de su indecisión. ¿Verdad, Rafael?

Cuando un poeta decide escribir 208 artículos de opinión sobre un político y su política, duda, y se pregunta si existirán 208 actos que merezcan la pena retratar con la palabra escrita. Y sin embargo, nos basta con abrir los ojos, caminar por la ciudad, hablar con los vecinos, informarse y de pronto te das cuenta que, como decía Joaquín Sabina “sobran los motivos” sobran 208, sobran hasta mil.
Nuestro alcalde el pasado mes de diciembre, cogía 5.157 euros, (presumiblemente de sus gastos de representación) y obsequiaba a los vecinos masculinos de la llamada 3ª edad con una corbata.
También en la comida del partido (PS) navideña, obsequió con las mismas corbatas a gente de partido, algunos de ellos cargos de confianza y ediles, ¡los pobres ganan tan poco! y a las mujeres socialistas una lamparita de esas de luz a media penumbra, muy romántica.

Durante toda mi ya larga vida, siempre he escuchado esa frase de “El que regala bien vende si el obsequiado lo entiende” ¿qué vendía regalando el alcalde? ¿Qué debía de entender el anciano a 3 meses de unas elecciones? Estas interrogantes tienen su contestación en la calle, en los bares, en las tertulias literarias y hasta en los juncos del Butarque, de los que digo en mi poesía que tienen los pies de agua.
Ahora, y no es de extrañar, los ancianos llaman a nuestro alcalde irónicamente, Papá Noel, Santa Claus, y el del camello, el rey Baltasar, esto último, dicen los que no son de su cuerda, que es por su futuro negro.

Una corbata hace más elegante al hombre dicen, pero también puede estrangularlo. Y estrangulados están algunos con sus pensiones mínimas. ¿Verdad?
Leganés con esa ley de grandes ciudades, sigue siendo un pueblo manchego y pepinero, Leganés debe leer “España invertebrada” de Ortega, para entenderse ella misma después de 88 años.
Sí, 208 artículos y 208 coplas “montoyanianas”, coplas simples, como simples son los regalos del regidor:

No sé lo que tiene Rafa/ este pueblo pepinero/ que se compran voluntades/ con corbatas de dos euros. / Te llaman Papá Noe, / Santa Claus y el del camello: / el rey mago Baltasar, / por tu futuro tan negro. / Que venga la Navidad/ que venga pronto, muy presto, / y este años calcetines/ y un estuche de pañuelos, /porque en la tercera edad, /catarrillos muy diversos/ mucosidad de diciembre/ ancianidad de año nuevo…

Casi lo dijo Machado: “Corbata a corbata y verso a verso” Se hace camino al andar, pero difícilmente con solo regalar.
Mientras, en Leganés siempre habrá una pluma libre, para escribir que la palabra escrita no se rinde (Galdós)

Leganés, 9 de abril de 2008

José Manuel García García (JOSMAN)

sábado, 5 de abril de 2008

EL CIELO INALCANZABLE DE LOS GUARDIAS CIVILES.

A veces imagina uno a dos guardias civiles, queriendo alcanzar el cielo, que no es otra cosa que, la libertad y la luz para un futuro mejor, las leyes aprobadas no nos satisfacen a la inmensa mayoría, Zapatero tuvo la oportunidad de hacernos la vida profesional más digna y en ocasiones la particular, porque lo laboral incide en la mente del guardia civil y por ende en el conjunto de su vida
Leed las dos leyes, los poetas podemos hacer hipérboles en nuestros versos, pero no están estas exageraciones lejos de la realidad que nos impuso Zapatero, López Garrido y Antonio Hernando.
Yo seguiré escribiendo contra ellas siempre, porque se que no viviré para ver su modificación tan necesaria.

Dos Guardias Civiles suben
queriendo alcanzar el cielo
y cuando casi lo alcanzan
se lo arranca Zapatero
justo en la cumbre del monte
de la libertad de un tiempo.
Zapatero nos lo quita
con las leyes más injustas
que ha aprobado un parlamento.

Se sientan a meditar
llenos de hielo ante el fuego:
La balanza de deberes
y la escasez de derechos
y una disciplina arcaica
más propia de aquellos tiempos
en que había un General
con la autocracia de acero.
En su mesa de despacho
sangre rojiza de cuero…
que tras ganar una guerra
nos dio la paz del infierno
(cuarenta años y un día
sin aguinaldos ni cuentos)

Y estos dos Guardias Civiles
memoria viva del tempo,
buscan luz y libertad
y sólo hallan cemento
bajo sus botas cansadas
sobre el charol del sombrero
del que sólo desterraron
la huella del barbuquejo
que les impedía hablar
y sentirse más despiertos.
¡Devuélvenos la esperanza,
danos la luz Zapatero,
deja que los guardias rocen
ese cielo de sus sueños!

Leganés, 3 de abril de 2008


José Manuel García García (JOSMAN)

martes, 15 de enero de 2008

EL ARROYO DE LA VEGA

EL ARROYO DE LA VEGA.

Muy de tarde en tarde, hay noches que, me viene a la memoria aquellos años de mi adolescencia en Valdilecha, junto al lento discurrir del Arroyo de la Vega, allí, elaboré todas las quimeras nutrientes de mi existencia.

El Valle verde y, más verde la vega,
mi adolescencia abierta a todos los sentires
esponjeaba cada planta, cada aroma,
el canto de las aves, y cada meandro
del arroyo, permanentemente escoltado
por los álamos de su ribera,
que es el retrato más vivo de las dos Castillas.

Valdilecha acunó mi niñez
Con el bálsamo de las buenas gentes,
Allí descubrí y aprendí la pausa
siesteada del hortelano agostando,
mientras la mata del tomate
o la del calabacín se extendían
como el beso de un recién enamorado.
También subí a la higuera,
no para recoger su fruto, sino para descubrir
la desnudez de los primeros muslos femeninos
que trepaban sobre mi invitadores.

Cuantas veces en el camino angosto
que busca el alto cerro, vi abrirse
las granadas provocadoras, que invitaban
a extender la mano para el hurto
inocente, cuando hasta los pastores duermen.

Siesteaba Valdilecha, mientras yo, correcaminos,
abría la boca, los ojos, los oídos,
silbando al cálido viento que impregnaba
cada rincón del valle que me acogía

En la alcoholea, el olor a espliego
recién segado me embriaga
y me eleva a los riscos
con dos zancadas sin cansancio.

El Arroyo de la Vega
Tenía una parcela de fresca hierba,
con el trébol salpicado y soñador,
aquél lugar era el claustro, o más,
era la vulva que engranaba creando
la luz necesaria de todas mis quimeras,
porque un sueño, o una imaginación oscura
cae en el vacío de la nada más absoluta.

Tras los primeros muslos femeninos de la higuera,
se me abrieron a los ojos los pechos virginales,
los primeros besos en una oliva perdida
que brotó silvestre en una cuneta polvorienta
en la recta de una carretera de posguerra.

Aprendí con mis primas
cuanto amor siembre y recoge la familia.

Y cada mañana y cada tarde,
acudía a la cita del arroyo,
y sin saber que puede existir
un trébol de cuatro hojas,
tumbado sobre la hierba verde,
fresca y verde, verde y fresca,
durante horas vi correr la cristalina
y repetitiva agua
que llegando se alejaba.

Y hoy, después de ocho lustros
por qué repetí
hasta la locura más insana
un nombre de mujer
que traía y llevaba el agua:
¡Vitoria, Vitoria, Vitoria!
Hasta hacerme hombre, blanca nata…

Leganés, 14 de enero de 2008

JOSMAN

sábado, 22 de diciembre de 2007

EN NAVIDAD, AGUA FRESCA Y TIERNO PAN.

Imaginad que uno fuera invitado a la luna la noche de Nochebuena, con todos los lujos, riquezas y servidumbres, en mi caso escaparía raudo por volver a lo cotidiano, por convertir la Navidad en lo que debe de ser: un día más, familiar, donde todos compartamos la misma agua y el mismo pan.

Y que sobre lo demás, los mariscos de la mar.

Ayer me invitó la luna,

subí con ella a cenar,

y a los postres comprendí

que duele la soledad.

Que un trono en el universo

me impedía imaginar.

Pero lo peor de todo

es, volverse holgazán,

que te lo den todo hecho

sin pararte ni a pensar.

Ver lejana la Tierra,

el vivir el bienestar,

que te sirvan sin servir

y en ti mismo gobernar.

La soledad planetaria

es cautiva en su girar,

y cuando se tiene todo

ya no hay que batallar

ni por libertad perdida

ni la que ansío alcanzar.

Ver en el todo la nada,

naufrago en la mar lunar,

mares secos de la luna

cráteres, fría oquedad

donde el silencio dormita.

Dejadme volver, soñar,

cena de Nochebuena,

albor de la Navidad.

¡Dejadme volver, volver,

dejadme volver y estar

en un trocito de tierra

de ese mi Madrid natal,

que cenando con mis hijos

ya no necesito más,

solamente su presencia

agua fresca y tierno pan.

Leganés, 22 de diciembre de 2007

miércoles, 19 de diciembre de 2007

MANIATADOS COMO ROCINANTE ANTE LOS BATANES.

Han pasado 14 días del atentado mortal de Raúl Centeno y Fernando Trapero y, sin ser profeta, mi profecía: España se nos vuelve tempranamente olvidadiza.
Todos los políticos hablan bien de la Guardia Civil, pero durante mis 34 años de profesión me he preguntado siempre: Si la quieren bien y si la desean el bien.
A mi siempre me da la sensación de que todos la tienen como Sancho a Rocinante, maniatado/a, ante el ruido temeroso por nocturno de los “Batanes”


Y estos que hablaron con ETA,
¿por qué rezan a los muertos?
si aunque gobiernen en vivos
los muertos sólo son nuestros.
Mientras vivían los guardias
subordinados haciendo
cuanto se les ordenaba
desarmadamente al viento…
frente al enemigo cruel
que es llama del mismo infierno
que no apaga un mar de agua
Sépalo bien Zapatero,
que son lobos con dos caras:
Satanás en el averno.
Sépalo bien Rubalcaba,
y Mesquida, que presiento
vio el alcance de la herida
sepultando pensamientos.

Yo que no soy del PP,
sabía, cuanto sabemos
que nunca la tramontana
cesa de enviar su viento
y que a veces –aún hablando-
va y saca su pie del tiesto…
se convierte en huracán
y arrasa invernaderos
donde plantas infantiles,
sin defensa y sin techo
se nos quiebran sin sospecha
en lo mortal sin remedio.

¿Y ahora a quién votamos?
si todos son casi hielo
que llevan y traen al Rey
que por padre da consuelo.
Y nos reafirma en ser
neutrales en este duelo
donde se juegan España
en un marzo ceniciento,
como si la urna fuera
todo y nada al mismo tiempo.
Salga lo que salga de ella:
¡pobres guardias sin remedio!

Lo mismo nos da Rajoy,
que Rodríguez Zapatero,
lo mismo da Llamazares
que Bono entre “Padres nuestros”
presidiendo unas Cortes
que legislan con el miedo
como hicieron nuestras leyes
y esa “Memoria del Tiempo”
que respeta a los fascistas
que guarda el Clero en sus templos
porque dicen que es cultura
patrimonio en muros pétreos
con la V de Victoria
de un Caudilla macilento
que llevaron bajo palio
como a Dios al Sacramento…

Leganés, 15 de diciembre de 2007


José Manuel García García (JOSMAN)