domingo, 4 de noviembre de 2007

EL VINAGRE DE ZAPATERO

Mi Excmo. Sr. Zapatero, cuando los guardias civiles clamaban a los cuatro vientos su sede de libertad, el PSOE, hizo lo que aquél romano antes Jesús en el Calvario, en vez de agua que le aliviara la agonía, éste le dio vinagre empapado en un guisopo.
Por ello este Vinagre de Zapatero, por ello, esta mala muerte de las esperanzas beneméritas de la casi totalidad de los guardias civiles.
Pero los guardias civiles en activo o en reserva no resucitaremos al tercer día Sr. Presidente, no tendremos la oportunidad de beber agua para hidratar las necesidades reales de los hombres y mujeres de una institución arcaica que lleva 163 años peregrinando por un desierto de sal.

Su Excelencia y su Grupo Parlamentario han tenido la oportunidad de sacarnos del desierto, una oportunidad, histórica y ahora, los guardias civiles como mi caso con 56 años, para calmar nuestra incipiente ira de dos Leyes infumables, solo nos refugiamos en Gabriel García Márquez, para repetir con él “Las estirpes y los Guardias condenados a 163 años de soledad no tendremos otra oportunidad sobre la tierra”

Pero en la Moncloa, con una agenda apretada, Su Excelencia no tiene tiempo de releer, todo cuanto enseñó en Grecia Aristóteles: “Lo público, que es de todos, no podemos dejarlo en manos de cuatro” Mandó las leyes para su debate en Sede Parlamentaria y según informó el Guardia Civil D. Joan Miquel Perpinya , se consensuó en el despacho de López Garrido, con el Sr. Zambrano, D. Antonio Hernando y el Guardia Civil citado.

Mire Sr. Presidente, Cuando Alejandro el Magno, quiso tomar Grecia y6 la tomó, en Grecia Aristóteles que había sido su profesor, dijo a los griegos hagamos una asamblea y discutamos con todos un problema de todos, y Alejandro entró en Grecia, como todos pidieron en mayoría que lo hiciera.

Su partido capitaneado por su Señoría Hernando, han fraguado dos Leyes entre 4 personas, y eso Sr. Presidente, deja el futuro de los guardias civiles con las esperanzas muertas, y un guardia civil con las esperanzas muertas es un guardia civil muerto, aunque tenga 4 Tenientes Generales como padres, que ya es tener.

Nos saben a Vinagre sus dos Leyes Sr. Presidente, y quien así no lo reconozca es un hipócrita o aspira a un ascenso.

El vinagre es necesario para las ensaladas, pero no para la sed de la libertad de unos hombres que desean ser miembros de un Cuerpo con vocación europeísta en este siglo XXI, y en esta su primera Legislatura que debería de haber acabado con el Cambalache de la política española.

Y S. E. dirá ¿del PP no escribe nada? Mire Señor, de los tropezones de los ciegos no solemos opinar los poetas populares, los ciegos tropiezan cada día y debemos de comprenderles y ayudarles a no tropezar.

Yo, estoy prostático, ya no veré ningún otro proyecto que modifique este atropello a la razón que ustedes han aprobado y que los servicios jurídicos de Suárez Valdés han valorado de este modo:Resulta especialmente notoria la nueva regulación de las ausencias del servicio. El artículo 8.10. de la L.O. 12/2007, de 22 de octubre, tipifica como falta grave el "No comparecer a prestar un servicio, ausentarse de él, o desatenderlo". Por su parte el artículo 9.2 tipifica como falta leve un tenor literal idéntico "La incomparecencia a prestar un servicio, la ausencia de él, la desatención o la colocación en la situación de no ser localizado para prestarlo". Finalmente el art.7.12 tipifica como falta muy grave" La no comparecencia a prestar un servicio, ausentarse de él o desatenderlo, cuando por su naturaleza y circunstancias sea de especial relevancia". Sobran comentario Sr. Presidente, una Ley que te sanciona un mismo hecho tipificado como faltas leve, graves y muy grave, es necesario recurrirla a cuantos tribunales existan en España y Europa. “No debemos dejar en manos de cuatro lo que es de todos” ¿y ahora que? Sin entrar en política ya sabemos los poetas sociales contra quien escribir, contra los que han escrito contra nosotros y eso es lícito, el recurso de quitarnos el sabor avinagrado de dos leyes, que como en la metáfora de Jesús el carpintero de Nazaret, no nos deja ni siquiera tener una agonía minimamente humana, felicite si tiene la oportunidad a su Diputado estrella Sr. Hernando, porque desde la legalidad ha realizado lo que nunca debe de hacer un representante del pueblo. Matarnos las esperanzas, teníamos sed de libertad y ustedes nos dieron el vinagre en el único oasis del desierto de esta España nuestra que tendrá el Cuerpo de Seguridad que se merece, mermado de esperanzas, y los poetas prostáticos o no, siempre hemos dicho Sr. Presidente que, un hombre sin esperanzas es un hombre muerto. Por eso tanta baja psicológica, por ello tanto suicidio, ¡qué barbaridad legislativa!Seguiré escribiendo, no tengo nada mejor que hacer, esperar la muerte sin la pluma, es entregarse y los guardias civiles en activo o en reserva, aprendimos aquellos de “Los Guardias Civiles mueren pero no se rinden” Yo no puedo rendirme, no puedo resignarme a no expresar que ustedes se han equivocado. Lo del PP, era peor, pero no escribo de los tropiezos de ciegos, ni de los partidos que se dejan llevar por la corriente que suelen ser como los peces conformistas.
El Régimen Disciplinario, Señor Zapatero,
es la sed avinagrada que nos dieron los gentileses
río de sal bajo el sol agosterode estos,
mis pobres guardias civiles.

Madrid, 4 de noviembre de 2007

José Manuel García García (JOSMAN)
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