viernes, 2 de noviembre de 2007

UN DÍA LABORALE SIN TRABAJO

Luces de la noche, oscuridad de mi alba,
como los días azules de Machado,
a veces mi corazón se fatiga
y respiro el humo de mi tabaco espeso
para sentir la vida y su embriaguez.


El hombre que conmigo vive
necesita una chispa de aliento amargo,
un beso cuando cae la tarde,
una luna menguante programada,
esa luz de la noche, el gris amanecer
de este octubre inevitable.


Ese flotador que me mantiene a flote,
los días que no escribo y desnudo
me busco las miserias y riquezas,
y apuro un café y un cigarrillo
de un día laborable sin trabajo.

Leganés, 26 de octubre de 2007


JOSMAN.
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