viernes, 9 de septiembre de 2011

DIOS Y SANGRE: VALDILECHA.

Estos días de Septiembre son las Fiestas de Valdilecha -Madrid- en honor a su Patrona la Virgen de la Oliva, es tradición de este pueblo donde nació mi madre, y donde pase muchos veranos de mi infancia , que, este día 9 de septiembre se celebre una corrida de toros, figuraros que se celebre la muerte de unos animales como espectáculo.

He asistido a muchas corridas, obligado por mi madre en mis años jóvenes, para acompañarla, y otras, por motivos profesionales realizando un servicio.

Nunca he entendido como la muerte de un animal es un espectáculo, donde la gente paga dinero por ver como se le maltrata con la escusa del arte taurino, me pregunto si Dios, aunque invisible, como Bécquer dijera, ha bajado por el risco hasta el coso taurino, ¡qué barbaridad, con la vara dura del olivar!

Como en Tordesillas - Valladolid- las varas, las lanzas... Un pueblo deseoso de sangre deja de ser pueblo.


Será Dios aunque invisible
-como Bécquer dijera-
quien ha bajado del risco
a sentirse Valdilecha.



Pero dejó de ser pueblo
cuando en su plaza estoquera
vio sufrir a los toros
más que banderillas negras,
era la terrible espada
degollante y traicionera,
engañados por las capas
llegó su muerte certera.



Y fue Dios -aunque invisible-
quien subió la dura cuesta.
Y allí con su madre Oliva
-ya en su ermita de vuelta-
Dijo, "cuánta sangre, Madre,
en esto que llaman fiesta"




Y yo, me acerqué al arroyo
y la sangre en todo era.
de pronto, un fuerte viento,
con polvo de las canteras
dejó grisáceo el pinar,
todo el verdor de las huertas,
y un gorrión perdido
lloraba sobre una higuera.



Leganés, 9 de Septiembre de 2011


JOSé MANuel García García (JOSMAN)

lunes, 5 de septiembre de 2011

MI GUERRA DE TREINTA AÑOS.

Creo haber leído que existió en Europa una guerra que duró treinta años.

Dice Wikipedia: "La Guerra de los Treinta Años fue una guerra librada en la Europa Central (principalmente Alemania) entre los años 1618 y 1648, en la que intervino la mayoría de las grandes potencias europeas de la época. Esta guerra marcará el futuro del conjunto de Europa en los siglos posteriores"

Hoy, me doy cuenta que hay guerras familiares que pueden durar lo mismo por falta de empatía entre los contendientes.
Se puede estar sin ver a un familiar treinta años y hasta una vida practicamente entera, pero sin embargo no llega uno a entender que una guerra familiar dure un tercio de siglo, pero todo es posible, amor, odio, paz y guerra, porque como dijo del amor Lope de Vega: "quien lo probó lo sabe"


Hoy, cómo me pesa el alma...
La guerra de treinta años
me desinfla y me angustia,
se me hace viejo el caballo...



Destrozada mi armadura...
Me pesa el hierro forjado...
Tanta guerra familiar,
tanto robo y desengaño,
tanta herida infectada
y, tanto buitre volando
en mi sombra machadiana
que carga con mis quebrantos
y todo los sin sentires
son luces, sombras y rayos,
sombras de mis nubes grises...
Ya me estoy rebelando...
tanto peso sobre mí...
¡Guerra de mis treinta años!



Leganés, 6 de Septiembre de 2011


JOSé MANuel García García (JOSMAN)

DADME Y HARÉ.

Uno se pregunta que, si le dieran cosas y poder, sería lo mismo que aquellos que las tienen porque se las gana o se las dan.

Posiblemente todos tropecemos en las mismas piedras, en los mismos vicios, y deseos desde el poder.

Seríamos capaces de construir una casa, de dar como decía D. Miguel de Unamuno el opio al pueblo, hacer un programa televisivo donde brote el dinero, y que un amor famoso nos convirtiera en bellos hombres siendo osos.

Hasta conseguir que Dios fuera un extraño en el Vaticano, y pensad y sentir que la castidad forzada, no es el celibato, sino la andropausia.

Lo único que muchos no sabríamos que hacer, es, qué escribir si nos dan una pluma y un papel.


Dadme piedras y maderas
y construiré una casa.
Dadme un Catecismo
y seré opio del pueblo.



El don del cotilleo
y haré brotar el dinero.
Dadme un amor famoso
y haré un hombre del oso.



Y dadme el Vaticano
y Dios será un extraño.
Y castidad forzada
que es andropausia.




Dadme pluma y papel,
¿quien sabe si escribiré?





Leganés, 5 de Septiembre de 2011


JOSé MANuel García García (JOSMAN)

viernes, 2 de septiembre de 2011

LA PIEL DE TERESA.

Teresa, es una mujer con una piel muy suave, en la cual de tarde en tarde resbalan mis dedos, sin otro interés que el de sentirla.

Ella, siempre duda, hasta quizás piense en que mis intenciones son otras, pero no, mis caricias encierran un misterio que ella nunca sabrá.




No pienses mal Teresa,
que ni besar ni soñar,
las aguas de éste poeta
son de otro manantial.
Sin tus ojos oscuros,
ni del cuello tu lunar,
quizás sólo en tu piel
tan suave y sensual
exista un misterio eterno
del cual, tú nunca sabrás.


***


Tu piel rocío de un valle
de la campiña francesa,
que sólo roza el viajero
que no es dueño de tu tierra.



Rocío, sólo rocío fresco...
Y sin nada más Teresa.




Leganés, 3 de Septiembre de 2011


JOSé MANuel García García (JOSMAN)

SESENTA OLIVARES, SESENTA AÑOS.

Tengo sesenta olivares
mal labrados en mi vida,
sin arados ni azadas,
ni siquiera dos mulillas,
ni dos borriquillos pardos,
ni tractor sin maquinista.



Bajo el sol, sobre la nieve,
paso firme o de puntillas
escribí un millón de versos
malgastando buena tinta...
Y al fin y al cabo, ¿que tengo?
un puñao de aceitunillas
que castigan mis dientes,
hueso duro y carne fina...
Los años son olivares
y, el resumen de mi vida.



Leganés, 2 de Septiembre de 2011


JOSé MANuel García García (JOSMAN)