miércoles, 15 de septiembre de 2010

ALGÚN DÍA DE INVIERNO.




Algunos grandes poetas hablan del otoño, de esa estación gris, tardes grises de café, de tertulia, yo, soy más de invierno, de horas de soledad, en el salón familiar, viendo el lagrimear de los cristales, reposado , quizás en una vaguedad aprovechada, en ese rumiar del pensamiento- aliento, donde equivocadamente o no, la sala por una o varias horas concentra todo mi universo.



Buscamos la soledad
los días fríos de invierno,
nos alejamos del mundo
como el oso que inverna.



Y rumiamos unas horas
en la plácida melancolía,
uniendo todos los besos,
cicatrizando la herida,
hasta cambiamos parcelas
de nuestra piel más añeja,
mientras que la sala es
todo un universo inventado,
giramos, nos trasladamos,
en el sillón reposado.



Vaguedad aprovechada,
libertad necesaria,
los días fríos de invierno
cristales que lagrimean,
cristales, en que dibujamos
un corazón que nos lleva...
y que al instante borramos.

Leganés, 15 de septiembre de 2010


JOSé MANuel García García (JOSMAN)
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