miércoles, 6 de marzo de 2013

LA ACACIA DE LOS MEONES.

Hay que desvahar el despacho del alcalde, proyectado y levantado sobre las raíces de la antigua “Acacia de los meones” -donde todos los niños leganenses orinaban para ver quien llegaba más lejos con su micción.



En el citado árbol a finales del siglo XIX, cayó herido de muerte a navajazos el paciente de siquiátrico Antonio García Gómez, a manos de xxx otro paciente del Hospital de Santa Isabel, por un motivo de celos, el asunto quedó sobreseído, y destrozando la vida emocional de María del Carmen,-lavandera de esta institución sanitaria-.



Desde entonces, se dice que el espíritu de Antonio quedó en aquella acacia, la necesidad hizo que ésta fuera talada, años más tarde estos terrenos, al parecer, fueron cedidos por su propietarios, para fines sociales, y allí se ubicó hasta hace casi dos décadas el campo deportivo del Lega, equipo de Fútbol que lleva el nombre de la ciudad.



Años después éste se desalojó dudosamente, y por parte del PSOE, se aprobó levantar una Plaza Mayor y un Ayuntamiento con entrada principal frente al viejo manicomio.



Desde que se ocupó el despacho nuevo por los alcaldes, PSOE y PP, no ha dejado de haber problemas políticos, sociales y laborales.

Los ciudadanos de Leganés, es normal que no crean en fantasmas y hasta en Las Brujas del Butarque, pero aunque me tachen de demente, existir, existen, cómo dicen en Galicia.



Y éste maleficio consistorial, lleva sembrado 120 años, y creo que hoy ya ha brotado.



Leganés, 6 de Marzo de 2013



JOSMAN
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