lunes, 4 de marzo de 2013

LA GRAN MEADA CONSISTORIAL.

Paseaba esta mañana cerca del Ayuntamiento de Leganés, ese donde habita un fantasma, que en vida, fuera un paciente del psiquiátrico de Santa Isabel. Y yo que empiezo a los 60 años a ser prostático, sentí ganas de miccionar y salpicar de orín la piedra de granito del ayuntamiento. - Lo haré la próxima vez- ¿Y por qué?

Porque recuerdo a Quevedo.*

De antiguo en el solar que se levantó La Plaza Mayor, salían los pacientes a pasear y debajo de una acacia gigantesca sacaban la tercera parte de su miembro viril y meaban, era un hábito, una tradición.

Es poco social mear en un lugar público, sacarse el pequeño "JOSMIN" y dejar un pequeño arroyo en la puerta del consistorio.

Y reitero, como dijo Quevedo al leer "donde hay una ayuntamiento no se mea",y responder lo que él: "Señor Ráez, donde se mea no se edifican Ayuntamientos" Aunque solo sea por mantener la tradición de los dementes.

*QUEVEDO SALÍA ALGO BEBIDO DEL PASAJE DE SAN GINÉS, AL SALIR DE LA BODEGA, HABÍA LA PUERTA DE UNA CASA, Y QUEVEDO MEABA, EL DUEÑO DE LA CASA, PUSO LA IMAGEN DE DIOS, PARA QUE NADIE VOLVIERA A MEAR Y UN CARTEL QUE DECÍA: DONDE ESTÁ DIOS NO SE MEA. QUEVEDO PUSO OTRO CARTEL, DONDE SE MEA, NO SE PONE A DIOS.


Pero, Jesús Gómez Ruíz , alcalde de Leganés, no entiende lo del fantasma, ya lo entenderá, solo hay que seguir sentado hasta que lo sienta, siniestro y penetrante.

En Leganés no se entiende la ironía, y quizás yo no entienda a Leganés, y siento la misma adversidad por PSOE y PP que ellos y ellas sienten por mí, como personas no me deben nada, como partidos políticos demasiado. a los demás no los nombro porque nunca han gobernado.




JOSMAN.
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