domingo, 3 de marzo de 2013

SER INDEPENDIENTE.



A mi izquierda Pedro Ruíz, quien me manifestó que, "no interviene en las televisiones por sus opiniones independientes" y yo añado, por no ser marioneta de los poderes que hoy y un ayer reciente señalan el camino de España

Estos días atrás hemos hablado de independientes, solo puede ser independiente, cuando no hay una razón que te encadena a los unos o los otros, cuando priman más los razonamientos del ser que el afecto a las personas o las siglas de un partido político, que siempre, se quiera o no, están sometidos a una oligarquía, donde hasta lo que tienes que decir sigue un guión establecido, porque como decía Alfonso Guerra, el que se mueve no sale en la foto, o no va en las próximas listas, o se le margina en el rincón del escaño, hasta que se consuma o se aburra.

La independencia es, no deber nada a nadie, ni el cargo, ni el salario, hoy vemos como decía Napoleón: "que en la corte hay que estar en los primeros puestos"

La independecia llega cuando uno se hace mayor, y sólo depende de él y su salud, cuando no hay patrón al que reírle las gracias, ni jerarquía mayor o menor a la que debas obedecer.

La independencia es razonar  hacer y expresar, lo demás es ser yunque o martillo, por ello, en ocasiones los ancianos ventosean en público, para no sufrir un retortijón, y es que suelen ser independientes con su pequeña pensión, de la que a veces viven hijos y nietos, y eso es la independencia, ventosear, porque por ello aún no se paga impuestos y son aires que le sobran al cuerpo.


JOSMAN.
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