miércoles, 19 de septiembre de 2012

LOLA MONTORO DE FRANCISCO.

Mi admirada amiga Lola, nos hace meditar sobre la verdad que expone.
Y  me hace añorar a Antonio Machado: "La verdad es la que es y sigue siwendo verdad aunque se piense al revés"

SOLO HAY UNA REFORMA PENDIENTE, QUE TRAERÁ DE LA MANO TODAS LAS DEMÁS: DECIR LA VERDAD

 

Estoy bastante harta de los que hacen teatro constantemente, de los que nos han impuesto una forma de hacer política que consiste en edulcorar la verdad y embadurnarla de merengue hasta que es irreconocible y se convierte en mentira.



Muchos políticos o aspirantes creen firmemente que hacer política es pensar una cosa y decir otra más "correcta" que en el fondo es más "falsa". Nos toman por lerdos, nos insultan con un lenguaje común en el que casi no se distinguen unas posiciones de otras, a fuerza de enmascarar las ideas con toneladas de sacarina.



Estoy harta de que todo se reduzca a atrapar más votos, abrir el abanico de los que pueden votarte y de esa manera hipotecar el contenido por la forma. Da igual lo que se defiende, puede ser cambiado, el caso es que me votes, los colores, la cáscara, las formas. Tenemos que aprender a que no nos manipulen con los colores, los colores para el fútbol, en política hay que ir a por los principios, no nos los pueden ir cambiando y pretender que sigamos siendo el atrezo de esa farsa. Malditos sean los que engañan desde la política, porque siempre lo hacen para medrar. Se lleva el "pensamiento único". Pero en realidad es un "pensamiento falso" una mentira donde nadie dice lo que es. Un claro ejemplo ha sido el caso Bolinaga o las reacciones por la muerte en la cama del genocida amnistiado Carrillo. El cáncer de la mentira ha metastatizado el cerebro de la sociedad y va camino del corazón.



Yo soy persona antes que militante del pp. Si el pp me decepciona seguiré siendo persona y opinando que no hay que manipular la realidad. Hay que decir la verdad y quien me engañe acaba para mí. Cuanto antes empecemos a mirar los contenidos y a quitar las banderolas de colores, antes tendremos lo que la sociedad realmente está pidiendo. Estamos consintiendo a los representantes políticos que hagan lo contrario de lo que votamos. Esa es la verdadera revolución pendiente: quitar edulcorantes.

Lola Montoro de Francisco.
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