viernes, 28 de febrero de 2014

EL GARBANZO NEGRO DE LA POLITICA.


Lo he escrito cientos de veces, muchos nacimos en una posguerra en que recientemente a los intelectuales y las Trece Rosas, se las dejaba en una cuneta con un tiro en la sien, y ahora, no sé si los hijos de aquellos, a falta de pistolas,  no están dejando las libertades y los derechos en esa misma cuneta, y nos costará mucho levantarlos, mientras existan gobiernos de rodillas ante el gran capital, y una nueva burguesía.

Siempre ha sido igual, no hay nada nuevo, desde los Reyes Católicos, hemos querido siempre descubrir las Américas, cuando son ellos los que nos han descubierto a nosotros, al igual que a Blesa, expresidente de Caja Madrid, le descubrieron la banca de Florida… al tiempo que el mundo nos descubría las preferentes, Urdangarín hacia las Américas por orden del el Rey, y sabiéndolo éste o no, las Américas descubrían el cambalache del yernísimo.

Bárcenas viaja a Suiza, y le siguen los granados valdemorinos, éste es el cambalache que nos cantó un argentino viendo en el mundo como lloraba la Biblia frente a un calefón.

España tras 37 años de pasar por las urnas, como los soldados lleva cinco siglos marcando el mismo paso político. Mientras, los ciudadanos siguen cogiendo alimentos de la basura orgánica de los supermercados, y los libros son pagados con las paupérrimas pensiones de los abuelos.
El sueldo mínimo marcado en 640 Euros mensuales, hoy es un espejismo, tenemos seres humanos con salarios de esclavos, 500 Euros a tiempo completo las ocho horas.
Los políticos de todos los colores han descubierto aquello de “Ancha es Castilla”

Hemos descubierto la España de las cacerías y los safaris, y la de la hambruna de yogures caducados y manzanas picadas en los contenedores de basura.
Mientras el gobierno saca pecho en el estado de la Nación, mostrando que es una nación en mal estado.
El bipartidismo nos devuelve a 1870, aquella de Cánovas y Sagasta, Rajoy y Rubalcaba, es como si viviéramos en una restauración permanente, entre Isabel II y Amadeo de Saboya.
Mientras, vemos el cocido de la política bailar en su cocción de garbanzos negros y  blancos, impregnados en la misma grasa tocinil… de la mamandurria, mientras los meros poetas aficionados, afilamos nuestras plumas y nos derramamos en unos versos de urgencia, que dejamos en triste tinta, pidiendo la palabra en nuestra revista, en este tiempo cruel, donde PP-PSOE, nos siguen dando el vinagre y la hiel, mientras ellos, se rebozan en la miel pura que mana del obrero y la clase media contribuyente.



Hay políticos corruptos,
tentaciones de empresarios...
el ladrillo hizo amigos
de ese afán dinerario,
y ese es el cáncer de España
unido a la banca, estaño
que nos vendieron por oro
hasta dejarnos esclavos.

¿Que todos no son iguales?
ya lo sé, pero me espanto,
pero como en el cocido
bailan en el mismo caldo
el siempre garbanzo negro,
el siempre garbanzo blanco.



José Manuel García García (JOSMAN)
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