sábado, 15 de febrero de 2014

NO BUSQUÉIS A DIOS EN LAS IGLESIAS.

Me dicen que, personas con pensiones miserables no pueden pagar sus recibos de consumo de electricidad, mientras, los edificios públicos y religiosos. 



Iluminan sus fachadas de una forma exagerada y opulente.




Dios no está en esos edificios, en esas catedrales, no está ni debe de estar, porque estando seria como el padre Estado, como aquellos que conocí que, gastaban en vino el dinero de la leche de sus hijos, impidiendo el desarrollo óseo de estos.

Mal padre este Estado, mala madre esta iglesia las comunidades , alcaldes/ as.



Es la hora no de la caridad, sino de una justicia social, que lleva clamando cinco siglos.


Dictar la austeridad a los pobres y permitir de forma descarada el despilfarro de poderosos y políticos, ofende a ese Dios que ellos adoran, y, a la inteligencia de un pueblo ahíto de un saqueo permanente.

Dios no está en la Almudena, ni en el Salvador de Leganés, ni en el Vaticano, como mucho, el Pontífice Francisco, podrá hallarlo como Pedro, en las oscuras catacumbas del siglo I.

Josman
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