lunes, 16 de junio de 2014

BURROLOGÍA


Un superdotado podría estudiar en todas las facultades existentes en España, podríamos considerarlo el hombre más sabio de toda la sociedad española, pero si éstas y los centros de enseñanza primaria, no le enseñaran sólo un ápice de humanidad, fracasaría como hombre.

La grandeza del hombre está en sus sentimientos, en su solidaridad, en su empatía ,está en su alma.
He visto a los asnos con más comportamientos humanos que muchos hombres de ciencia y de letras.

 Los asnos no se devoran los unos a los otros por un puñado de paja, no se cocean para ser los primeros o los últimos, quizás por eso, nuestro Juan Ramón Jiménez, decía que la burrología debería de ser una materia obligada y fundamental, que deberíamos de conocer para saber convivir con nuestros semejantes.

 Cuando el alma –imaginaria- de Platero salió mariposeando por el ventanuco de su cuadra, nuestro extraño hombre de Moguer, entendió sin dejarlo escrito, aquella Leyenda de Bécquer: “La Creación” Dejad a los hombres “Dejad a los niños, ellos destruirán este globo, éste planeta” Y con él toda la humanidad.

 Hemos acelerado tanto nuestros pasos, que hasta los burros con su caminar pausado, hoy viven en los zoológicos, en la reserva dándonos la espalda.
Nuestra avaricía es lastimosa, ¡Y es que Platero, los hombres somos los verdaderos burros de los areneros!

José Manuel García García (JOSMAN)
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