lunes, 23 de junio de 2014

EL OPIO Y LA POLITICA SUCIA.


Alegría ayer por el ascenso del Lega, la Plaza Mayor a reventar, la gente se refugia en el opio del pueblo que es el Fútbol, y tiene su derecho legítimo, cada uno se embriaga con lo que le plazca, los siglos pasados decía Unamuno que, era la Iglesia, Franco nos embriagó con Balón y Toros.

Las modas juegan con nosotros a golpes de Extremoduro, del concierto al Fútbol, y hoy a la rutina del paro, la crisis y la podredumbre política.

Vivimos en la necesidad del estar, y no en el ocio, estar lo mismo en una manifa republicana que en el ascenso del Lega, Necesitamos estar en el opio y aún protestando estamos en el vaivén de la adormidera, o estamos en el Twitter, viendo como el "Juego de Tronos" se convierte en insultos pepineros de gobierno y oposición, donde los unos y los otros llegan a lo fangoso y vulgar como si el ordenador fuera una taberna carabanchelera, es el otro opio el del poder, donde el acoso y derribo se sirve a golpe de tecla, que es el navajeo moderno.

Nuestros representantes son provincianos venidos a más, ni siquiera llegan al intelecto de los personajes pastoriles creados por Cervantes en el siglo XVI.

Mientras observamos la política sucia, los que rinden pleitesía a FelipeVI, inclinando la cerviz, son los navajeros Twitteros que nos demuestran que si son incapaces de respetarse entre ellos, ¿que harán con nosotros angustiados por la crisis y alucinando con el opio?

JOSMAN.
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