viernes, 2 de julio de 2010

MI PADRE LLORABA CON LÁGRIMAS SECAS.

En la España de mi padre, la luna era siempre menguante...


Mi padre, era infinitamente más sosegado que yo, no vomitaba en versos sus descontentos sociales y políticos, tragando una posguerra difícil, al no existir en ella una izquierda redentora, llevó una lucha solitaria y anónima, yo siempre he pensado que, rumiaba sus penas en su interior, y las apagaba en sus silencios.


A mi padre se le escapaban

las penas, por los cangilones

interiores de sus silencios.



Dichoso de él, que los acunaba

sin vomitar en versos

la luna menguante de España.



El hombre pueblo, de conducta

proletaria, solidaria, tan anónima

como la lluvia llovida y lloviente.



El discípulo Juan, a pie de cruz,

cenáculo de posguerra

sin izquierda redentora.



Mi padre lloraba con lágrimas

secas, y rompió el silencio,

cuando la frialdad del otoño

le hizo hielo eterno en su sepulcro.



Leganés, 2 de julio de 2010

JOSé MANuel García García (JOSMAN)

Publicar un comentario