lunes, 9 de enero de 2017

INDULGENCIAS Y VATICANO.



Sin ser un gran pensador, pienso y, contra más lejos estoy de la Iglesia, más cerca me hallo de Dios.

Ayer nos mostraba un programa de Televisión la vida de Martín Lutero, y no es que este hombre represente el protestantismo y lo creara, es que le provocaron, con las indulgencias aquellas que promocionó en Papa León X, es decir, explicado de modo simple, el Vaticano se empezó a construir y a pesar de la Iglesia tener dinero suficiente, se creaba ese documento por el cual, a pesar de haber confesado el pecado, éstas indulgencias pagadas por el pueblo, para ellos e incluso familiares ya fallecidos, pasaban del purgatorio al cielo. El perdón Supremo y total.



Lutero vio en ello un abuso de poder, escribió varias tesis que colocaba en las puertas de las Iglesias, y tras el invento de la imprenta, aquello se multiplicó más que el milagro de los panes y los peces.
Es decir, el abuso y la avaricia de la Iglesia dividió la Iglesia. Fue excomulgado, y hasta el emperador Carlos V intervino en el proceso.



Y esto nos demuestra que los excesos de los gobernantes sean eclesiásticos o políticos, acaban en revoluciones, ésta fue religiosa, después llegarían las políticas con guerras brutales.


En España en vez del protestantismo de Lutero, creamos otra forma de trincar "La Garduña" que fue la madre de todas las "mafias" la Garduña duró 4 siglos, pero ya la habíamos exportado a Italia antes de ejecutarla en Sevilla al principio del siglo XIX.


Después surgió otra "Garduña" la de hoy, pero esta necesita un análisis más tranquilo. "Lo esencial no es visible" -El Principito-


Los pobres creían que sus almas iban al cielo, por una indulgencia económica, y el Vaticano se alzó como un eucalipto gallego.


Hoy hasta en Leganés hay otras indulgencias, pero esas las dejamos para otra mañana de frío invierno.

JOSMAN.
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