viernes, 17 de julio de 2009

SIN NADA NUEVO QUE ESPERAR.

EN OCASIONES UNO QUISIERA SER COMO UNA VACA ASTUR, CUANDO RELAJADA RUMIA SIN NADA NUEVO QUE ESPERAR...

Como pétalos de rosa,
como espinas del rosal,
así son nuestras vidas
sin poderlo remediar.

Como una noche de luna,
como un sol del despertar.
Gocemos entre las rosas,
suframos con el rosal,
vivamos la primavera
y sepamos invernar
en un tiempo de vejez
que es el tiempo del rumiar;
como las vacas astures
que parecen meditar
cuando después del ordeño
miran la noche pasar,
sin esperar nada nuevo
sin nada nuevo esperar.

Leganes, 17 de julio de 2009

José Manuel García García(JOSMAN)
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