sábado, 19 de diciembre de 2009

¡VERGOÑA, VERGOÑA, D. JESÚS DEL PP!

Sr. Gómez D. Jesús...

Lo legal no siempre es ético.

El Capital o los capitalistas, jamás podrán representan a los obreros, y Leganés, es una ciudad de trabajadores.

Cuando leo en “Gente” -pág. 7, de fecha del 18 al 23 del actual,- el salario del líder del PP. de Leganés el Sr. Gómez D. Jesús, - como dice mi admirado Neptuno- que alcanza un salario de 90.000 euros anuales.

Así como el Alcalde Sr. Montoya, D. Rafael, 81.000 euros, más gastos de representación a su disposición.

Pienso y opino que, ni uno ni otro pueden representar a los mileuristas de Leganés, a los parados de la ciudad, a los hipotecados y a los sin techo.

A mí, no me pueden representar, no pertenecen a mi clase social, ni populares ni los etiquetados como socialistas.

¿Y éstos hablan de crisis? Será la de sus convecinos, éstos no tendrán crisis jamás, pertenecen a una casta repleta de privilegios dinerarios, y judiciales si llegan a diputados, que nos hacen sentir vergüenza ajena.

¡Vergona, vergoña! Decía un político italiano, y unos instantes después, un presunto perturbado le partió la cara con una replica del Duomo de Milán.

En Leganés hay un manicomio, pero los perturbados están sosegados con drogas como el Orfidal 5mg, y por ello, no van a agredir a nadie.

Pero la política y los políticos empiezan a despedir un hedor a capitalistas, y cuando el Capital entra en política, o los políticos en el Capital, les aborrecemos cuando vemos que sus vecinos, a los que dicen representar, acuden al Comedor de Doña Paquita, o a Caritas, que tuvo que sacar los colores al alcalde para alcanzar 50.000 euros.

¡Vergoña, vergoña! Que es vergüenza en italiano.

D. Jesús, -dice la prensa- que, solo por asistir a las Asambleas Generales de Caja Madrid –con mostrador de ricos y ventanilla de clientes pobres y mal atendidos. –En mi opinión-

Sr. Gómez, don Jesús, váyase, ya no confiamos en usted, pertenece al Capital, no confiamos aunque se bajase su salario al 50%.

A Montoya empezó a desacreditarlo su coche oficial, su opulencia, a usted sus salarios unidos procedentes de dinero público.

¡Vergoña, vergoña, D. Jesús! Y los Santos Inocente de Delibes, con el hambre y la hipoteca rondando las esquinas…

Yo que aún conservo mi voz de tenor, subiré un día de estos a un Pleno para gritarles y cantarles a socialistas y populares: ¡Vergoña, vergoña! Y después, “La Canción del Olvido”

Leganés, 19 de diciembre de 2009

José Manuel García García (JOSMAN)

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