martes, 20 de abril de 2010

LA LENTA AGONÍA DE LA IGLESIA DE POLVORANCA.

Yo, no se quien será competente para haber evitado la agonía de la Iglesia de Polvoranca, sea el obispado, la CAM, o el Ayuntamiento, carecen de sensibilidad, y lo peor de todo, de escasa capacidad para la historia, ya que de ahí vinieron muchos de los que hoy se llaman y llamamos leganenses, así como las enfermedades que provocaron que sus habitantes se refugiaran en Leganés y, hasta en parte el nombre del patrón de la ciudad.

Como una maldición

de peste oscura en la historia,

la iglesia de Polvoranca

se nos cae piedra a piedra,

necrosis, memoria muerta.



Y estos gobernantes torpes

se negaron a mirarla,

a salvarla en la medida

de evitar esa escombrera,

esa brutal agonía.



La conocí con un nido

de cigüeña volandera,

hoy, es templo de las ratas

que entre agujas y jeringuillas,

y osamenta animal,

pelo y pluma sacudida

por un viento bailarín

que en la oscura noche silba.



Ayer un templo sagrado,

hoy, si existe Dios y la mira

si fuera tan justiciero

como se indica en la Biblia,

como a la mujer de Lot,

estatuas de sal sin vida.



¡Política endemoniada,

que hasta las piedras te gritan!



Leganés, 20 de abril de 2010

José Manuel García García (JOSMAN)

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