jueves, 2 de febrero de 2012

DE MI AMIGO LIBERTO MALASAÑA

"Sólo Dios es el consuelo del solo" Dice Liberto.




Mi amigo y maestro leganense Liberto Malasaña,* tras mi exposición sobre el ser humano libre pensador, me indicaba en estas siguientes líneas su pensamiento sobre el citado asunto:








"Miraba Zapata desde un montículo, con sus compañeros revolucionarios, como en el llano, en un pueblo, el ejército del tirano de turno apaleaba a la gente con furia desmedida. Los hombres de Zapata le urgían angustiados para ir a salvar a la gente de dicho pueblo.








Zapata contestaba, una y otra vez: "Aún no".Su hermano, ante la pasividad de Zapata le gritó: "¿A que esperamos, hermano?" Y Zapata, soportando el dolor de lo que veía, pero conociendo a su pueblo, contestó:"Cuando el sufrimiento les queme la sangre y acabe con el rugido cobarde de los estómagos, iremos, para que se unan a nosotros y a la revolución. Si les salvamos ahora, el hambre y el miedo podrá más que el odio y la furia."








En cuanto a nuestro pueblo, que es la suma de todas las diásporas de las hambres y de los miedos, el odio viene precedido de todas las envidias y la furia estalla contra nuestros iguales más apocados y débiles. El capitalismo se está ahorrando una guerra mundial entre capitalistas, porque se ha dado cuenta que le basta con imponer, sin un solo tiro, su dictadura sobre los pueblos, no solo para salir de su crisis financiera, si no, además, para despojar a los pueblos de sus conquistas sociales, solidarias, económicas y culturales. A los pueblos aún no les quema la sangre y se oye, y mucho, el rugir de sus estómagos, es más fuerte la envidia y el deseo de tener que el afán de libertad, igualdad y fraternidad.




Un libre pensador, no es un sin conciencia, pero tampoco puede o debe uno echarse en brazos de sus iguales, porque corre el peligro de ser descuartizado por estos. Entonces, ¿dónde estar, con quién ir, qué hacer...? Es claro que se debe saber con quién no estar, con quién no ir y lo que no se debe de hacer. Porque el libre pensador que ansía a pensar y ser libre, puede que ignore que y quien es, pero debe estar seguro de saber que y quien no es.








En fin, la cosa es compleja, dado que el que todo esto afirma dice ser un ateo que cree en Dios, en la medida en que la idea de la existencia de Dios ayuda al solo, como digo en un poema: "¡Sólo Dios es el consuelo del solo!"





Amigo mío, cuando a las gentes se les educa para que aborrezcan el debate de las ideas, gobiernan los chismorreos, los dimes y diretes y la caza al libre pensador. Son los tiempos. ¿O no? Pues eso.








Leganés, 2 de Febrero de 2012








Liberto Malasaña .








Poeta y escritor nacido en Madrid y residiendo en Leganes.
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