miércoles, 1 de febrero de 2012

DOÑA AMPARO.

Cuando llegué a Leganés hace 34 años, conocí a doña Amparo, que años después, desgraciadamente, pasaría a ser viuda de Martín -Vegue, quizás por aquellos años era la mujer más bella de aquél pueblo que se convirtió en la ciudad que es.


Ha pasado un tercio de siglo, y doña Amparo, sigue teniendo no sólo la belleza, sino esa elegancia y la tierna educación de siempre.


Hoy he pasado por la Plaza de la Fuente Honda, cerca de su domicilio, y del maestro Santiago Gómez Valverde*, (músico y poeta) y mientras bebía de la fuente de agua potable de la ranita arencibica, he escrito estos versos, sin ningún precepto poéticos, tal y como nacían en mi mente:



Ya no suenan las campanas

sólo las del Salvador,

intimida Leganés

sonámbulos ateridos...

En este Enero que se muere

con los bancos vacíos.



Es la Plaza de España

escenario de fantasmas...

huele a Ayuntamiento viejo,

a legajos pueblerinos,

a estafeta provinciana.



Sin embargo Fuente Honda

con su fuente de la rana,

lagrimea, hasta suspira,

y, hondamente, Santiago,*

hasta la brisa descansa

cuando la elegancia brota

y el perfume nos embriaga,

es, doña Amparo que viene,

es, doña Amparo que pasa...



Leganés, 31 de enero de 2012



José Manuel García García (JOSMAN)
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