viernes, 18 de diciembre de 2020

DOS VIDAS EN UNA.


Dos vidas en una.


Cuando en 1909 Galdós escribió “El Caballero encantado”  convirtió en su novela a un aristócrata en gañán del pastoreo, en ese encantamiento que narraba Cervantes en El Quijote, y en esa ficción nos muestra las dos caras de la sociedad de su tiempo que sigue siendo la de ahora. Le añadió como el Quijote, sin plagiarlo, una Dulcinea, y sin ser maltratado tuvo que soportar a aquellos arrendatarios a los que él ahogó con sus demandas de pago, por trabajar sus fincas.

Era una justicia social, pasando de los viajes a París, a la labor pastoril de comer en circulo en el suelo, de administrar sus riquezas a producir riqueza para otros.

Podía ser un Karma en una misma vida, purgar culpas, y ver la vida desde el prisma de dos estadios.

Imaginemos si no fuera un anciano al rey emérito, encantado y viviendo en una residencia de ancianos, con sus gimnasias, sus partidas al dominó, sus comidas y una habitación compartida.

Eso nos quiso mostrar Galdós, ver la vida desde la profundidad de un valle, hasta las altas cumbres del Urbión de Castilla y el Moncayo de Aragón como hizo Machado.

Deberíamos de pasar por dos formas de vivir, riqueza y pobreza, para entender las circunstancias que las rodean, pero eso y esto, sólo es una novela.


Josman.

No hay comentarios: