martes, 26 de agosto de 2014

GUARDIAS CIVILES: ¿LA MUERTE NO ES EL FINAL?

Y tras el funeral... yo pienso en la soledad de las viudas e hijos de los guardias civiles, con un grito al final del poema:¡Ya no están, ya se han ido...!

¿LA MUERTE NO ES EL FINAL?

Siempre fieles a su deber...
acudieron prestos al socorro,
de un alpinista herido, en la montaña,
donde su cordillera es una sucesión de hachas
como si la tierra amenazara al cielo.

Emilio, Marcos, José, tres contra el destino,
alzados en el último vuelo aciago,
donde León se quiere hacer astur,
en la quebrada rocosa e inmisericorde…
Se proyecta la muerte en caída libre.
La vida está prendida de un tenue hilo.
Después, las campanas gimen de dolor
sobre las piedras de un León catedralicio,
y como en el himno: “La pena nos alcanza
al ver tres hermanos caídos”
y en ese alivio, de toque de oración,
creemos que “la muerte no es el final”.
Las familias se recogen en un dolor funerario,
el ministro acude compungido.
Y las gentes, vuelven a sus hogares y quehaceres,
Y las mujeres en soledad, con sus hijos,
lanzan un lamento al Teleno,
un eco que en su mentes, es negro y repetitivo,
José, Marcos, Emilio, Emilio, Emilio…
Y nadie responde, ¡ya no están, ya se han ido!

JOSMAN.
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