domingo, 17 de enero de 2016

LA DISCAPACIDAD Y LAS CORTES DE ESPAÑA.

Foto: propiedad de la senadora Virginia Felipe en su Facebook.

Al hilo de mi nota de ayer, una nación y una sociedad está desarrollada y madura, cuando a sus seres más indefensos por diversas discapacidades tanto física como intelectuales y sensoriales, así como la ancianidad e infancia están atendidas debidamente en sus necesidades.



De otro modo, somos casi como aquella Esparta de Licurgo, que, despeñaba incluso a los niños de pequeña talla por el monte Taigeto.




Lo ocurrido en el Senado, nos indica el grado de inmadurez, y es que, estos discapacitados voluntarios de todos los partidos, ¿no sabían que tarde o temprano un cargo electo tendría que subir a la tribuna? Las mesas del Congreso y del Senado están en alto y en ese alto, está la tribuna de oradores para su parlamento, no hacer una rampa es discriminar, es decir que en la sede donde se hizo nuestra constitución se olvidan del Art. 14 de la misma.




Y esto ocurre en la cámara de representantes, ¿que no ocurrirá en el centro público de un pueblo pepinero?




Y sin embargo las rastas, y el niño de la señora Bescansa ocupan portadas, lleva razón doña Celia, España está llena de piojos, pero mentales, y para esos no hay aplicación posible.




Si un discapacitado no puede subir a la tribuna del Senado, es que España no ha madurado, Hay un alto cargo de Europa en silla de ruedas, si algún dia visita nuestro parlamento, le haríamos una plataforma para elevarlo.



Esta sociedad inmadura que levanta un templo cada día a la belleza física, al culto al cuerpo, se olvida de que el cerebro siendo feo, mueve el resto de nuestras vidas, ignoro que cerebro tendrá nuestra senadora discapacitada, pero tiene el derecho de estar y desarrollar sus ideas a la misma altura que el resto.

JOSMAN.
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