domingo, 26 de marzo de 2017

SOBREVUELA LA CORNEJA


Lo peor que le puede ocurrir a un poeta aficionado es, intervenir en el Ateneo, y allí, aspirar el opio añejo y reposado de Valle Inclán, y escribir ochenta sílabas sobre el maleficio municipal que hoy se materializa con una corneja negra que le sobrevuela días alternos.

Sobre nuestro Ayuntamiento
sobrevuela una corneja,
solitaria sin pareja
y grazna con gran lamento.
¡No es la lana, es la madeja,
en su liturgia de adviento!
Vicio de una monja vieja
inventariando un convento.

JOSMAN.
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