martes, 24 de noviembre de 2009

ADIVINA, ADIVINANZA...

Ésta adivinanza simple, cobrará su verdadero valor en su destino, dentro de un tiempo, hoy la dejaremos como un juego de la rana, cuando yo era niño se jugaba a la rana, ésta rana es otra, como una corta fábula…

Quien quiera entender, entienda, pero nadie perderá tanto tiempo como necesitará para descifrar la metáfora.

Una rana que viajaba

del Butarque a Polvoranca,

bebía en la Fuentehonda,

y ella jugó y nadaba.

Y enfrente de la alcaldía

¿ yo no se por qué paraba,

para escupir a una hormiga

o a una baldosa ingrata?

donde tropezó sin suerte

una mujer muy anciana.

Después se asomó al reloj

e hizo noche en la Plaza,

¿si ésta es la Mayor

como será la menguada?

Son las cosas de urbanismo…

Florencio Izquierdo pasaba…

y después, Raúl Calle,

y… adivina, adivinanza.

Llegó la ranita al puente

cansada y desesperada,

y se suicidó de un salto

y los coches la aplastaban

quedando en el asfalto

su silueta tan plana

que su cuerpo desgajado

no quisieron ni las ratas;

hasta que dijo un mosquito

que sobre ella pasaba:

-Para este viaje ranita

ser política no basta,

hay que sortear gorriones…

y volar con negras alas…

Leganés, 24 de noviembre de 2009
JOSMAN
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