domingo, 22 de noviembre de 2009

CUANDO LOS PARQUES SON CARCELES.

ASÍ ACABAREMOS LOS VECINOS EN LOS PARQUES DE LEGANÉS.
Al Sr. Montoya Don Rafael.


Todo empezó con una cabezonería de Pérez Ráez, que según me cuentan, llevó a un Pleno el vallado del Parque de la Chopera.
Le siguió Montoya, cercando el Parque de los Hortelanos, y obsesionado por enrejar lo público –lo que es de todos- hizo el vallado del Castillo Medieval en el Campo de Tiro.
Ahora, al parecer, va a cercar el Parque de los Frailes, le seguirá el de Picasso, y Leganés se convertirá en una ciudad encarcelada, por encarcelar sus pulmones verdes.
Encarcelar la naturaleza era propio de monarcas absolutos, éstos devolvieron El Retiro enrejado al pueblo de Madrid, quien era su propietario legítimo. Y la Casa de Campo sin vallar, por su costo.
Tal es la obsesión de nuestros regidores que, acabarán cercando la Plaza Mayor y el Ayuntamiento y con él la alcaldía que se halla frente al Manicomio Santa Isabel.
Bueno será pensar en aquella anécdota leganense, en la que un visitante, pregunta a un paciente, tras las rejas del spiquiátrico: “Oiga ¿éste es el Manicomio?” Respondiéndole el enfermo: “Estas son las oficinas, el manicomio está enfrente”
Tal es la obsesión por el hierro –anteriormente fue por estatuas de acero corten- que hasta los renovados jardines del Plan E, también los han cercado con rejas de unos 50 cm de altura, donde cualquier niño, anciano o minusválido, se puede dejar las sienes si se cae sobre ellos, ya que las aceras están también asentadas sus baldosas, incluidas las del Plan E, "levantar aceras y volverlas a poner" que ya he visto más de un tropezón de jóvenes ¿que será de los mayores, y personas con dificultad en la movilidad?
Alguna asociación vecinal está a favor de estos hierros, -me lo han dicho en persona- en fin será a la primera que yo culpe por eliminar el aligustre o permitirlo, que no es lo mismo caer en vegetal que en hierro.

Hierros bordeando jardines,
rejas cercando parques
cerramientos de Montoya
ponen al arbusto cárcel.
Y la luna nocturneando
desciende lagrimeante,
hierro, sobre hierro, mucha forja...
¿Quién será el fabricante?
vaya veta, ¡qué gigante!

Porque jardín, más jardín,
parque sobre parque, parque,
todo es hierro en la ciudad,
rotondas: Bellver oxidante.
Alguna asociación
ciegamente paseante
es la amiga del hierro,
replicando un Sí constante.

¡Cerramientos de Montoya,
le ponen al árbol cárcel!

José Manuel García García (JOSMAN)


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