viernes, 27 de agosto de 2010

LOS GUARDIAS CIVILES, LLORAMOS LO PERDIDO Y LO QUE NUNCA ALCANZAREMOS.

Desde 1844, con monarquías, repúblicas y dictadura, hemos llorado lo perdido, y desde el alborear de esta llamada democracia, lloramos con las almas lo que nunca alcanzaremos, la dignidad, y unas libertades que nos negaron PP y PSOE.

Decía un líder asociativo en la Plaza Mayor de Madrid, en la primera manifestación uniformada una mañana de lluvia: "La guardia civil se moja pero no se arruga"

Como colectivo, la Institución no se arruga, en lo individual, a veces, en los anaqueles del alma, sentimos los cangilones repletos de un llanto que riega nuestras soledades.

Las leyes disciplinaria y de derechos y deberes de los agentes beneméritos, son infumables.

Lloramos lo perdido y lo que nunca alcanzaremos.

Nuestros hombres son profesores en Afganistán, mientras somos y son, la policía peor pagada de los países integrados en la OTAN.

De Narváez a Zapatero, siempre mermados en el mismo macetero.

Condenados a 200 años de soledad, lloraremos con el espíritu de los ausentes, porque nunca llegaremos a ser, lo que me dijo un cubano hace 20 años, le pregunté. ¿que es un policía allá? me contestó: "Es un ciudadano uniformado"


JOSé MANuel García García (JOSMAN)
Publicar un comentario