viernes, 30 de diciembre de 2011

LA URDIMBRE Y LA TRAMA.

Ayer en un funeral, me encontré a un antiguo compañero, de esos compañeros que ves cada cinco años, y que uno cree que ya uno y otro nos hemos olvidado de lo que fue y lo que fuímos.


Me emocionó cuando me dijo que conservaba poemas míos, y en especial, "Las Coplas de Roldán".




Fue entonces, cuando pensé que de algo sirve escribir, porque este compañero conserva poemas y coplas mías escritas en 1994, y que de tarde en tarde las relee, para acunar la nostalgia de otro tiempo vivido y sentido.




En ese instante comprendí que merece la pena coger el papel en blanco -urdimbre- y ponerle la trama, sea social, lírica, épica y hasta dramática.




Y es que, al final te das cuenta que un poema por breve que sea, es como tejer los caminos de la vida. Y si lo que tejemos escribiendo queda en el cajón o en el anaquel de la casa de un ciudadano, ese tiempo tus ideas, mejores o peores, siguen existiendo.




Compartir ideas, y que éstas se conserven durante décadas es el mejor recuerdo que se puede tener de un ser humano.




Sin pedantería, me agrada saber que en los treinta años que llevo escribiendo en revistas vecinales, algunas de ellas, aunque pocas, han sido colocadas en primeras piedras de edificios y quizás por mis opiniones, dentro de un centenar de años cuando los edificios sean demolidos, alguien sólo por curiosidad, podrá leer lo que escribí.




Cuando de mi cuerpo sólo quede una mísera calavera vacua, mis versos seguirán resonando en unos labios cualquiera ,y ese es, un homenaje póstumo que a todos nos agrada.




Mientras tanto seguiremos con la urdimbre y la trama, la idea y la palabra entrelazadas.






Somos trama y urdimbre,


tejemos sedas y lanas,


dibujos y maravillas


que se laboran y labran.




Y acabado el tejido...


aunque perdure el alma,


calaveras huecas, nada...




Quizás un verso recordado,


un instante, la palabra


en el viejo anaquel


donde dormitan las rata,


y de vez en cuando, roen


hojas que cuentan y cantan...






leganés, 30 de diciembre de 2011






José Manuel García García (JOSMAN)








Publicar un comentario