jueves, 26 de enero de 2012

ME LLAMAN LOS BESOS BLANCOS.

Hay días en que uno debe, y es saludable olvidar y quitarse el hollín de la política, para refugiarme en mis sentires, abrigarme en el ayer para dulcificar levemente mi mañana, y es entonces cuando, sin pretender mayor calidad que las limitaciones literarias que nos pone nuestra poca inteligencia, aterrizo en la poesía lírica, intimista, repito, para salir de las cloacas de la ciudad y repirar el aire oxigenado de un Butarque, que mira mi viejo barrio de soslayo, los carabancheles de mi nacencia.



Cuántas veces al ocaso

al llegar la noche negra

me llaman los besos blancos,

la boca de Cenicienta.



¡Oh, mi ayer valdilechero,

aún me huele a hierbabuena,

a nuestra ribera en flor...

a noches de primavera.!



Cuántas veces al ocaso

nocturno, murcialaguea,

cuando leganeo ausente

casi por las mismas sendas,

y, sueño con besos blancos

lejanos igual que estrellas,

y a cada paso pregunto

sobre una sombra cualquiera,

¿eres tú, o no erres tú,

flor de ayer, mi Cenicienta?



Leganés, 26 de enero de 2012



José Manuel García García (JOSMAN)

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