viernes, 11 de marzo de 2011

NIÑO YUNTERO Y HOMBRE DESBORDANTE.


Cada primavera en el C.C.C. Julián Besteiro, de Leganés, recordamos aquellos silbos hernandianos, aquella pérdida tratada tan inhumanamente en la cárcel de Alicante, aquella voz que dejaron ahogarse para siempre, aquél niño yuntero convertido en un hombre desbordante, saliendo de la senda común hacia el camino de lo excepcional, que cada primavera vuelve a la inmortalidad, en el eco de las voces de los que bebemos aún de su fuente inagotable.



a Miguel Hernández



Suenan todos los silbos hernandianos

en un marzo, que postcarnavelesco

nos devuelve al Besteiro éste día.



Aquí, donde el verso es pura sangre,

La Elegía envuelve todo el teatro,

y, lloramos en el recuerdo de los años




la perdida salvaje en Alicante.

Vuelve Miguel en cada primavera

como un clavel nuevo y peregrino.



Este sino de la voz ahogada

renace en sus versos inmortales,

niño yuntero y hombre desbordante.




Leganés, 10 de marzo de 2011

JOSé MANuel García García (JOSMAN)

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