viernes, 18 de septiembre de 2015

EL SUEÑO INDESCIFRABLE.

El Sueño.

En uno de esos días en que ni nos damos cuenta si está despejado y con sol radiante o cubierto por nubes grises, como si el llamado cielo estuviera cubierto de pavesas voladoras.

En un sueño de esos que te dejan al despertar sin conocer el fin, alguien sueña que, un hombre cae a un pozo, mal presagio, el pozo es un hundimiento del ser, la mujer que al parecer le ama, lucha desesperada por sacarlo, pone en ello todo su tesón, toda su fuerza, al fín consigue sacar a su amado.

Aparece una fuerza joven, rezumando belleza, insistiendo que el hombre es su hombre, es curioso el sueño se nos muestra reversible para equivocarnos, para destrozar el razonamiento, el hombre que siempre piensa que pierde a su amada, ahora es la amada en el sueño quien teme perder al hombre.

Ella, la amada, comprende equivocadamente que no tiene el amor del hombre, que le ha sido arrebatado, pero es sólo un canto de la sirena del sueño, abandona lo amado, se marcha como en una escena de cine mudo, sin una sola palabra. Incomprensiblemente ante la desesperación de perderla vuelve esta vez voluntariamente al pozo, donde queda ahogándose en el lodo de la sedimentación.

Los malos entendidos, siempre rompen el fino hilo del amor. La joven en una ensoñación dentro del propio sueño.

Dos cosas convergen en el análisis psicológico de éste sueño, el hombre es quien se aferra a la mano salvadora, y ella, la amada, que jamás ha tenido temor de perderlo, lo pierde oníricamente, sin luchar por conservarlo, por el simple hecho de una visión fantástica.

Es el abandono cruel, lo que la amada vio era un imposible, la figura de la mujer joven, sólo era un temor, la joven no podía sacarlo del pozo, era un miedo que la mujer jamás había tenido, la joven es la nada, y la nada no puede arrebatar nada.

Pero en los sueños, que casi nadie puede descifrar, siempre son un espejo opaco que desvirtuando la realidad, también nos mandan un mensaje, ¿cuál es el mensaje? Es difícil hallarlo. Lo que sí es seguro es que, lo de menos es el pozo, la joven y la amada, lo importante es la existencia del hombre, del amor. ¡Quien pasa por un sueño existe en el soñador o soñadora!

Es una vida paralela en el cerebro del ser, y a veces lo que no tenemos, basta con estirar la mano en el borde del pozo y salvarlo para tenerlo, pero ella abandona todo, ignorando que ahora es él, quien voluntariamente se lanza al pozo, desde él la reclama, la suplica, y el eco de su voz se va entrecortando y sólo se escucha, ¡es mentira, es mentira!  

Y en esa mentira gritada,  se produce el instante del despertar con el incierto final, el sueño es como esos filmes en que desconocemos el final que queda es suspenso, 

Si regresará la amada, si habrá una nueva salvación, la mente es así de juguetona, nos puede sofocar, provocar taquicardia, tenernos en un sinvivir, en ese inconsciente que enmascara todo mostrándonos invisibles unas neuronas que de vez en cuando juegan, porque también tienen vida, aunque sea encarcelas tras los muros craneales.

Leganés en los despertares del 17 de Septiembre de 2015


JOSMAN.
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