martes, 12 de mayo de 2009

MIS LABIOS Y MIS SABORES.

SOBRE UNA LEVE COLINA EN LA ZONA SUR DEL CURSO DEL BUTARQUE, CADA AÑO SIEMBRAN TRIGO, PRONTO, UN AÑO DE ESTOS, LLEGARÁ LA ESPECULACIÓN Y EL TRIGAL DESAPARECERÁ, Y UNA VEZ MÁS NOS ROBARÁN LOS RECUERDOS, LAS HUELLAS DEL AMOR Y TANTAS OTRAS COSAS...

Sobre el Butarque del que tanto escribo,
en la leve colina que verdea trigalera,
una amapola solitaria anuncia
el espigar de un mayo de aceituna.

Morenea sobre las huellas de mis besos,
tardes de besos frente a los álamos ribereños.
El Butarque no es solamente un compañero,
es un confidente de tardes amorosas,
parece que pasa sin mirarme, pero tiene ojos,
ojos que lloran su soledad nocturna,
por eso, es un compañero de llanto y soledad
que pasa y está, que está y pasa,
se marcha y se queda en un fluir eternizante,
y allí arriba, el trigal, la amapola…

Y quizá mañana la escavadora zanjadora
abra el surco brutal, para después,
levantar murallas de ladrillos
y especulen los de siempre y para siempre.

Quizás la amapola sola, se la última lágrima
de la última siembra, roja y sola, sola y roja,
y los chopos pierdan para siempre los gorriones,
pero en mi Butarque, quedarán los besos,
y en ti mi amor, mi musa,
mis labios y mis sabores.

Leganés 12 de mayo de 2009

JOSMAN.
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