martes, 19 de octubre de 2010

ADIÓS A LA QUERENCIA.

Yo soy uno de tantos que, si le cambian su sillón viejo, por uno en un palacio real, se siente incómodo y hasta inseguro. Como el "Martín Fierro" de José Hernández, quizás sea un hombre de "pampa plana" y sueños altos.


¿Quién se sentará en el sillón

donde aplaco mis angustias,

donde gozo, donde amo,

donde escribo y medito?

¿Dónde tomaré el café

y unas pastas sin azúcar.?




¿Dónde caerá el sol

el próximo otoño que dorado

pardee las hojas sin remedio?

Como el toro en la querencia…

Y me arrancan de un lugar

con vicio acomodado.




El hombre es de nido permanente,

de costumbres cotidianas,

y, si te arrancan las costumbres

pierdes el paso como el militar

más torpe del regimiento,

te cambian el paso, y el sillón,




y yo, no soy un nuevo Colón

en busca de rutas o lugares nuevos.


JOSé MANuel García García (JOSMAN)

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