sábado, 31 de diciembre de 2016

ACABA EL AÑO QUE VIVIMOS

FOTO DE GOOGLE.
ACABA EL AÑO QUE VIVIMOS.

Acaba el año del Cachopo, de esas mamandurrias que decía ya una casi senil Esperanza Aguirre, a la que ahora le sacan que a las empresas de su marido se le dio 5 millones de Euros en subvenciones,los y las ídolas/os de barro acaban así.

Acaba el año con el antiguo socialismo con respiración asistida, Podemos dividido por las ansias de poder, Leganemos también divididos en adscritos y no adscritos, El PP, como la canción franquista"Prietas las Filas".Y exprimiendo a la clase media y baja hasta la extenuación.

Urdangarín espera la sentencia, que se tarda tanto en redactarla que Cervantes hubiera escrito dos Quijotes.


Los banqueros se van de rositas, ninguno en la cárcel y se despide el año con las claúsulas Suelo, Europa nos manda apretarnos el cinturón, y el monaguillo de Rajoy nos asfixia, la Justicia Europea después poco a poco le tumba cada injusticia.

Y el retrato Judicial de las Tarjetas negra de Bankia o Caja Madrid, nos retrata una sociedad en podredumbre de representantes de partidos, sindicatos y empresarios, donde en alguna ocasión eran lencería fina de seda.

Las pensiones vuelve a subir por debajo de IPC, el 0,25% y los que somos abuelos de este postfranquismo, lo que damos con la mano derecha ya no lo tenemos en la izquierda.

Y no es pesimismo, es la realidad diaria nauseabunda.

Mientras la llamada izquierda vive en el desorden, han dejado de ser populistas, para buscar el sillón más adecuado.

Los llamados socialistas, que nunca lo fueron son la Celestina de un PP en minoría, son la botella de oxígeno de una derechona rancia a la que sólo le falta ser una Teocracia, designada por Dios, hoy representada por una Iglesia heredera de la que ponía a Franco bajo palio en mi infancia.

Es decir el PP le dio la subida del SMI, a cambio de todo, y el PSOE ha perdido la brújula, y parecen 85 escaños como gaviotas desorientadas de aquellas que llegaron de Cantabria al Valle de los Caídos a picotear en la imagen de la Piedad hasta romper el brazo del Cristo.

Hemos vivido, hemos soñado, y vemos que, los ídolos flaquean hasta el "primo" de Ribera, que como Podemos se ha embriagado de escaño, y cuando el escaño embriaga, aparece "la abuela de Podemos" y les da una colleja, porque aún no han dejado de ser niños.

"Prietas las filas" cantaban los niños de mi generación. "Prietas las filas" y "Las Montañas nevadas" al fin y al cabo, tenemos cuanto merecemos, sólo nos falta lo que llevaba mi abuela, un velo negro.

JOSMAN.
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