jueves, 14 de abril de 2011

HOMENAJE A MANUEL MACHADO

Antonio sentado, y Manuel Machado de pies

Una reflexión: ¿que diría D. Antonio Machado, si un gobierno de izquierdas, le bajara el salario el 5%, le subiera la luz el 10%,el gas 5%, y el IVA 2% ?
Mientras la Banca y los llamados "Mercados" se nutren de buenos dividendos sin sufrir la crisis.


A Manuel Machado, por eso de quedarse en la zona nacional durante la guerra civil, no le hemos hecho jamás un homenaje en Leganés, llega la hora de recordar su poesía, su personalidad, su maestría al margen del bando por el que sintiera simpatía, si es que la sintió, lo que se trata es, de valorar su poesía, analizarla desde nuestras limitaciones, no podemos borrar de la memoria la elegancia poética, " El alma de nardo del árabe español"

Sin Manuel, la lírica de Antonio, su hermano, hubiera sido menor.

Yo voy a intentar, llevar su palabra escrita a los escenarios leganenses, -desde el Colectivo Literario Miguel Hernández-, la palabra en verso no tiene ideologías, si el verso no las contiene, y, a Manuel Machado le debemos la luz que nos alumbra a los que somos eternos aprendices.

Adelfos, que gran poema:

Adelfos


Yo, soy como las gentes que a mi tierra vinieron
-soy de la raza mora, vieja amiga del Sol-,
que todo lo ganaron y todo, lo perdieron.
Tengo el alma de nardo del árabe español.



Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...
De cuando en cuando, un beso y un nombre de mujer,



En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos...,
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.




Besos, ¡pero no darlos! Gloria..., ¡la que me deben!
¡Que todo como un aura se venga para mí!
Que las olas me traigan y las olas me lleven,
y que jamás me obliguen el camino a elegir.



¡Ambición!, no la tengo, ¡Amor!, no lo he sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve... Ya lo he perdido.
Ni el vicio me seduce, ni adoro la virtud,



De mi alta aristocracia, dudar jamás se pudo,
No se ganan, se heredan, elegancia y blasón...
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol,



Nada es pido. Ni os amo, ni os odio, Con dejarme,
lo que hago por vosotros, hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!...



Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Da cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna,
¡El beso generoso que no he de devolver!



Manuel Machado.
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