lunes, 11 de abril de 2011

MONTAÑAS NEVADAS.

Foto:http://www.telecinco.es/estapasando/photogallery/6004/photo2.shtml

Las "Montañas Nevadas" son esos grandes pechos de mujer, de las que muchas están orgullosas, y es más, tratan de dejar entrever ese canalillo que separa los dos senos, esos grandes senos tienen un principio y un final, el final inexorablemente llega cuando como decía mi tía Emiliana, "los pechos terminan reposando en la cinta del delantal".

Los hombres, aún a mi edad, soñamos con dormir en ellos, quizás porque recordamos aquellos cálidos de la infancia, donde nos arrullaban nuestras madres, y el hombre por anciano que sea, no los olvida, al igual que aún siendo senil jamás olvida la letra de una nana, o de un cuento infantil, quizás porque jamás dejamos de ser algo niños en lo más intrínseco del desván de nuestras almas.

Desde la noche de los tiempos, los hombres han dormitado en el pecho de una mujer amada, y quizás no haberlo hecho, es no haber vivido, el amor, el placer y la pasión enfermiza del enamoramiento.

Hoy me han llamado la atención unos pechos, y he meditado frente a ellos lo breve que es la vida, y lo que hoy es un jardín con dos rosas, mañana irremediablemente serán dos globos sujetos a la cinta de un mandil, porque al igual que es la naturaleza, somos nosotros, y las mujeres también, las flores como las mariposas tienen corta la vida, y no hay cosa más triste que unos pétalos ajados aunque algunos románticos los guardemos entre las hojas de un libros, como recuerdo de una cita, de un beso o de un delirio.


En las "Montañas Nevadas"
los besos hallan su nido,
dos rosas rosas abiertas
se muestran como orgullosas
de su grandeza. ¡Delirio!



¡Oh, la naturaleza eterna!
¡Oh, el vértigo de siglos!
quien no ha dormido en sus senos
¿ quién sabe si habrá vivido?


Leganes, 11 de abril de 2011

JOSé MANuel García García (JOSMAN)

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