lunes, 28 de septiembre de 2009

EL GATO DE PEKÍN

Aúllan los lobos

camino de Polvoranca,

yo me quedo en el Butarque

que allí no ladran los perros,

y tienen la democracia

que ayer tuvieron los griegos

con las luces de Pericles.

Los perros en asamblea

muerden la mejor tajada,

después marcan territorio,

husmean en las cloacas,

y en sus orines rebozan

las vísceras arrancadas.

Pobre gato de Pekín,

de la jauría se aparta,

sólo con su soledad

¿pensará en la democracia?

O tan sólo pensará

con una sabrosa raspa?

¡Pobre gato de Pekín,

aúllan los lobos

y los perros ladran!

Leganés, 28 de septiembre de 2009

JOSMAN.

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