miércoles, 2 de septiembre de 2009

LA PROPIEDAD DE LOS VERSOS.

A veces, me han preguntado amigos, ¿cómo se escriben los versos, como nacen, a dónde van a parar, si cuando están escritos, al margen de que pasen por el registro de la propiedad intelectual, de quién son los versos?

De un modo simple, trataré de explicarlo, me identifico con aquella frase del “Cartero de Neruda” decían en el film: “Los versos son de quien los necesita”

Efectivamente son de aquél o aquellos que lo necesitan, de los que tratan de nutrirse durante unos minutos de ellos, porque los leen y reflexionan sobre esa palabra escrita con mayor o menor mensaje, en ocasiones “un poema tiene tantas interpretaciones como lectores” dicen algunos profesores.

Esto último es lo que nos mueve a escribir a los poetas aficionados. Decía Manuel Machado que: “Hasta que pueblo las canta, / las copla, coplas no son, / y cuando el pueblo las canta/ ya nada importa su autor”.

Yo lo explico así, quizás con alguna torpeza:

Danzan los versos sobre mi mesa,

juegan como niños desordenados,

saltan de la mente al tablero

como peces naciente, coleantes.

A veces algunos, parecen vegetar

en papeles viejos,

en servilletas de papel de oscuros bares,

tantas otras ahogados en café con leche,

cubiertos de ceniza de tabaco.

Son suspiros del hondón del alma,

locos, se ordenan ellos solos

cuando pasan al folio impoluto,

me hacen rumiar de nuevo

sobre los expresados pensamientos,

los cuelgo en mi blog y alguien los lee.

Son del mundo, como las nubes de vapor,

como el viento de un monte solitario,

como la lluvia plácida del mes de mayo.

Son del mundo, en su pequeñez o su grandeza

y dejan de ser míos,

cuando ya no danzan sobre la mesa

bajo el café y la ceniza del tabaco.

Y aunque sean de unos pocos,

ellos, son el canto en labios ajenos.

Y eso ya, es una victoria de la palabra.

Leganés, 2 de septiembre de 2009

José Manuel García García (JOSMAN)

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