sábado, 28 de marzo de 2015

TEATROS Y AYUNTAMIENTOS.

Ayer ofrecimos un homenaje al poeta Miguel Hernández, 29 años consecutivos en Leganés, nos acompañaron en la segunda parte, cantantes, un grupo de danza, baile de salón, tras una primera parte de poesía del autor de Orihuela, a cargo de 7 autores que en esta ocasión sólo fuimos eco de la poesía hernandiana.

Nos acompañaron políticos del PSOE y de ULEG.

El PP e IU, estando invitados, no podrían asistir por compromisos de mayor importancia, pero lo importante es que una vez más el salón de actos del C.C.C. Julián Besteiro completó su aforo de 270 butacas.


Hay quien va por la poesía y otros por la música, sea como sea, Isidoro López Luna, siempre concibió de éste modo los actos mixtos, la poesía es un género cultural de minorías.
Agradezco a los cargos políticos de los partidos citados, porque sin mencionar a ningún partido, les recordamos que ayer era el día del teatro, el IVA cultural, y la entrada a las Instituciones, la grandeza de la cultura es, que a nadie se le pide filiación política para acceder al teatro, es libre hasta completar el aforo, como marcan las normas de seguridad.

Por el contrario las instituciones se han convertido en sobres cerrados, y estamos informados de que, a los salones de Plenos entra personal que ni es concejal, ni asesor, ni secretarios o administrativos de los Ayuntamientos, y es que, el amiguismo hace que algunos ocupen los asientos reservados a la prensa, y ésta una vez más diferencia la vida cultural de la vida política, la libertad de acudir al teatro, no necesita declarar su afinidad política, circunstancia que, nadie está obligado a reconocer, así como sus creencias según nuestra Constitución.

Las administraciones cercanas al pueblo, deben de estar para el pueblo al que dicen que representan, el pueblo sin etiquetas, el pueblo que no ocupa los espacios de la prensa y donde la prensa, jamás ocupa el espacio del pueblo, aunque sea pueblo.

Así son las cosas y así las expresé y expreso, de lo contrario sería un hipócrita.

JOSMAN.
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